50 AÑOS DE CARRERA ARTÍSTICA DE ARTURO ZAMBO CAVERO RECOPILADOS EN OBRA

0
3
“Lo que tengo de sandunguero, mataperro, futbolero y aliancista lo heredé de (Alejandro) Villanueva”, contaba al periodista, entre una veintena de almuerzos y conversas, Arturo Saturnino Cavero Velásquez. “Y soy auténticamente peruano, de hondo sentimiento patriótico, como el fundador del imperio incaico (Manco Cápac)”, remataba la frase el inmortal “Zambo” Cavero (1940-2009). El periodista Lorenzo Villanueva Regalado, con la ayuda de los cronistas Justo Linares y Roberto Salinas, ha redactado el voluminoso tomo de 230 páginas Tributo al “Zambo” Cavero. Vida y gloria de un grande (Lima, editorial Villacon, 2009).
Como subraya Salinas –viejo lobo de los mares del periodismo, del criollismo y el deporte–, este proyecto no nació a la muerte del popular intérprete, acaecida el 9 de octubre, luego de que el intérprete de “Contigo Perú” pasara cerca de dos meses internado en el hospital Rebagliati. No, el proyecto se empezó a gestar hace dos años y medio. Justo Linares precisa: “Quien lanzó la idea a Lorenzo Villanueva fue el presidente Alan García en un almuerzo con pallares iqueños preparados por el propio ‘Zambo’ en su casa. El Presidente le espetó a Villanueva: ‘Oiga, usted, no hay un solo libro biográfico acerca de Arturito, ¿por qué no lo haces?” Y ahí empezó la tarea, con las entrevistas, y la recopilación de la información.
50 AÑOS DE CARRERA ARTÍSTICA DE ARTURO ZAMBO CAVERO RECOPILADOS EN OBRA
Alan García prologa el libro recordando que Cavero, su entrañable camarada, “Todo debe a su voz y nada más que a su voz. No hay quien pueda pasarle la factura de su adhesión política a sueldo”. El “Zambo” decía: “Me ganó la militancia magisterial”, y fue amigo personal de García y Alfonso Barrantes Lingán. “Yo no quiero hacer distingo político alguno. Los tomo puramente como amigos”, decía. El tema de la muerte del “Zambo” y los tributos que recibió a su muerte son el primer capítulo con que arranca el libro, pero el último en escribirse. Los hechos ocurrieron cuando el volumen esperaba turno para la imprenta, así que tuvo que adicionarse este capítulo.
“Tributo… es un libro testimonial que coincide con los 50 años de vida artística que Arturo cumplía este año, pues empezó como baterista en el ‘Negro Negro’, acompañando a Juan Criado, el arquero-cantor de la ‘U’ y el primero en destacar los cantos afroperuanos al público”, cuenta Roberto Salinas, ya retirado de la vida bohemia criolla por cuestiones de salud. A través de las páginas, están los recuerdos de Cavero sobre sus años como alumno del colegio Labarthe, su pasión por el Alianza Lima, sus barrios de la cuadra 11 de la avenida Abancay y de Mesa Redonda, sus tres hijas y su nieta, sus estudios universitarios como profesor, sus años con Óscar Avilés, su sapiencia sobre el gato o “cabrito de techo”, etcétera.
Este es un libro que se ha hecho con cariño y por amigos del “Zambo”. A Salinas, testigo e íntimo de muchas jaranas con Cavero, el cantante lo respetaba porque, además de periodista deportivo, era un conocedor de la música popular criolla, calificándolo como heredero de otro periodista y mentor del criollismo, Rodolfo Espinar. La segunda parte del libro arranca en la página 72, con crónicas sabrosas sobre diversos personajes, canciones y espacios en Lima donde la música criolla fue reina durante el siglo XX, y lo seguirá siendo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here