EL 2008 FUE UN MAL A

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El 31 de diciembre del 2008 la aviación civil peruana termina un año de triste recordación, en hechos y anécdotas que a futuro tendrán que ser investigadas por analistas y consultores, en un país en donde la hegemonía aerocomercial de Chile ejerce virtual soberanía merced a funcionarios y ex funcionarios del MTC, a lobistas y en general a más de 8 años de historia en donde los capitales chilenos pueden decir con orgullo que hoy mandan y toman decisiones en el espacio aéreo peruano.

Durante los primeros meses del 2008, la ex ministra de Transportes, Verónica Zavala Lombardi, le dio lineamientos claros al actual viceministro Carlos Puga Pomareda y realizaron campañas públicas inclusive filtrando información tendenciosa al cuestionado programa de la señora Cecilia Valenzuela para desestabilizar y sacar del mercado regular a la segunda transportadora nacional, 100% peruana Aerocondor que era un peligro para el monopolio chileno en el Perú.

En un hecho que merecería una acusación constitucional, Verónica Zavala ordenó la paralización 3 días de los servicios turísticos de esta aerolínea causándole daños por más de 1 millón de dólares por un aterrizaje en la carretera Panamericana Sur, en donde no hubo muertos, ni heridos; sin embargo a la empresa Aeroica que tuvo un accidente grave en el que murieron 5 turistas franceses, no la suspendieron, no un solo día, sino 1 solo minuto, lo que muestra la direccionalidad desde el Estado para beneficiar al actual cuasimonopolio chileno y desaparecer a su inmediato competidor.

Funcionarios de la DGAC paralizaron decenas de vuelos de la compañía de aviación Aerocondor dejando varados a cientos de turistas por supuestas no revisiones de equipaje de mano, mientras los mismos inspectores AVSEC – DGAC, nunca paralizaron una solo aeronave de AIR COMET o de LAN PERÚ o de otras de las empresas de aviación donde tripulantes y/o pasajeros fueron detenidos en el Perú y en el extranjero transportando drogas.

El Perú perdió el último bastión de la aviación civil en el Aeroclub de Collique, merced a una cuestionada venta por montos que serían inferiores a los del valor del mercado, las tarifas aéreas con el cuasimonopolio fueron en algunos meses exorbitantes en agravio del pueblo peruano, el MTC no pudo exhibir el cumplimiento de los objetivos de la política aérea civil previstos en la Ley 27261, Ley de Aeronáutica Civil del Perú, y la ministra Verónica Zavala se fue sin pena, ni gloria, sin embargo su gestión tendrá que ser investigada.

El Congreso de la República inició una investigación sobre los 93 pilotos chilenos que habrían volado sin carnet de extranjería en hechos que involucrarían la responsabilidad de varios ministros y de directores de aeronáutica civil y demás funcionarios de la DGAC en caso de guerra exterior, ya que no se sabe a ciencia cierta quienes de estos  ciudadanos chilenos pertenecerían o procederían de las fuerzas armadas de Chile.

No se ha avanzado en las investigaciones por la presunta responsabilidad de Verónica Zavala y Carlos Puga Pomareda en el controvertido convenio aéreo firmado en el 2007 con Chile sin reciprocidad, sin exigir compensaciones económicas y cambiando el mercado norteamericano en quintas libertades a cambio de visitar pingüinos al polo sur con valor cero.

En el MTC la ex ministra Verónica Zavala habría utilizado recursos públicos sin licitación para contratar abogados y proteger a aquellos funcionarios que ejecutaron políticas para desaparecer a la competidora de LAN PERÚ, funcionarios AVSEC DGAC que habrían sido denunciados por el Ministerio Público.

En un concurso dirigido se habría elegido un Director de Aeronáutica Civil del Perú sin el nivel profesional y la experiencia que se requiere para el cargo y en el peor de los males para la aviación civil peruana, la ministra Verónica Zavala seguiría mandando en el MTC, ya que su viceministro Carlos Puga Pomareda y todo su equipo siguen intocables.

Una visita al Perú del presidente de LAN CHILE fue acompañada por un controvertido Decreto Legislativo que permite que pilotos extranjeros puedan volar sin limitaciones en las líneas aéreas peruanas, lo que ha afectado principios de larga data en el Derecho Aéreo Latinoamericano de dar preferencias a los nacionales en el pilotaje de aeronaves.

La mayoría de los aeropuertos del país han tenido escaso movimiento aéreo y se acentúo un creciente aislamiento de las zonas más alejadas de las grades urbes por responsabilidad de la Dirección General de Aeronáutica Civil y del Ministerio de Transportes y Comunicaciones que están siendo manejadas por funcionarios incompetentes.

En el orden internacional la aviación civil en el Perú no tuvo liderazgo y no tuvo mayores éxitos que exhibir, se profundizaron el concesionamiento de aeropuertos y no se plantearon las modificaciones que requiere el contrato de concesión del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez para que LAP cumpla con implementar la sala de prensa.

Hoy en el Perú no existe la posibilidad que los medios de prensa tengan dentro del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez la Sala de Prensa, no obstante que los pasajeros nacionales y extranjeros pagan el TUUA y tienen derecho por estos pagos a que el concesionario cumpla con esta obligación, sin embargo en el Perú en el 2008 estos son derechos que no se pueden ejercer en un ámbito en donde el tráfico ilícito de drogas ha llevado a programas de televisión de conocidos canales de hablar de una “Coladera en el Aeropuerto”.

Que esperamos del 2009 frente a este diagnostico en donde esperar cambios es un imposible, en razón a que los grupos de poder que manejan el uso del espacio aéreo peruano, deciden cómo, el quien y el para que, en una utopía llamada “aviación civil peruana” que lejos de crecer está cada vez peor.

Un milagro es imposible creemos que seguiremos en negativo, que el cuasi monopolio seguirá gobernando el espacio aéreo peruano, que desaparecerá o decrecerá lo último que queda de la reserva aérea peruana.

Dios salve a la aviación civil peruana, porque la actual coyuntura aeropolítica manejada por personas sin experiencia y sin las convicciones de la defensa de los intereses nacionales, lo hará.

Serán las nuevas generaciones quienes estudiarán y juzgarán las conductas de la historia en un país que necesita de la aviación civil y del transporte aéreo para afianzar la integración, comercio, turismo y fundamentalmente satisfacer las necesidades de millones de ciudadanos que desde los pueblos más alejados de las grandes urbes requieren servicios de transporte aéreo seguros, eficientes y económicos.

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