¿Por qué negociamos?

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(Aeronoticias).- Negociar es, sin lugar a dudas, una habilidad que todos llevamos dentro. Negociamos con nuestros vecinos, amigos, familiares, pareja y con quien  tengamos en frente constantemente casi sin darnos cuenta. Para algunos, negociar es un arte que se desarrolla día a día y se pone a prueba en cada negociación; otros, sin embargo, pasan por la vida sin ni siquiera conocer en profundidad de qué se trata.

Llegar a un acuerdo, cerrar un trato; parecería  ser siempre el mejor resultado. Si bien es el más deseado, el fin de una negociación no tiene que limitarse a ello. Habrá muchas en las que nos convenga decir no, levantarnos de la mesa y dejar la negociación para ir por otra que nos convenga más. El decir no, nos abre a buscar nuevas opciones, alternativas, entre otras que antes creíamos inexistentes. Negociar acuerdos fructíferos para nosotros y la otra parte va a ser y, seguirá siendo, la mejor opción.

A medida que vamos teniendo más experiencia y madurando como negociadores, descubrimos que negociar implica también, poder interpretar lo que va sucediendo en cada una de las etapas en las que se desarrolla el proceso de la negociación.  Es poder “leer” lo que va sucediendo frente a nuestros ojos y determinar los pasos a seguir; mientras estamos en frente de otro u otros negociadores. Es poder mirar “desde el balcón” lo que está pasando, la escena completa. Esta capacidad de ver la escena partida se va adquiriendo con la práctica. Nos permite tener el “timing” de lo que está pasando para determinar cuál es la mejor estrategia a aplicar para llegar a un acuerdo acorde a nuestros intereses.

Vivamos cada negociación con mucha pasión o no, en todas y en cada una de las que llevamos a cabo descubrimos que crecemos, nos vamos perfeccionando, aprendemos de nuestros errores y, hasta a veces, podemos llegar a mirar la realidad desde diferentes espejos o con el espejo al revés.

De esto se trata este artículo y los próximos que siguen. De darte pistas, consejos, tácticas que te ayuden en las negociaciones de todos los días y también en las más difíciles. ¡Hasta el próximo articulo!

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