¿Por qué nadie se pronuncia tras el serio incidente con un avión de TAM en Fisherton?

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(Aeronoticias).- El domingo 4 de mayo la aeronave comercial realizó una brusca maniobra para evitar colisionar con un ultraliviano. Ninguna voz oficial se pronunció al respecto.

A nueve días del incidente que involucró un avión de TAM con 150 pasajeros a bordo y a un ultraliviano en el aeropuerto de Fisherton, ninguna autoridad oficial se pronunció al respecto. Y a pesar de que tanto los pasajeros del vuelo comercial como el piloto de la nave de menor porte habían revelado que vivieron momentos de peligro, fuentes extraoficiales insistieron ayer en que no sucedió nada y destacaron que la Junta de Investigación de Accidentología de Aviación Civil analizó las desgrabaciones de los diálogos del controlador aéreo y los pilotos, tomó declaraciones a los involucrados y concluyó que «no hubo incidente». El hermetismo dejó al desnudo una fuerte interna entre la cúpula de la Anac y la de la Fuerza Aérea por el control del aeropuerto local.

La versión no oficial de la comisión investigadora le suma más polémica al controvertido episodio ocurrido el 4 de mayo pasado cerca de las 11 de la mañana.

De acuerdo al testimonio de pasajeros y del piloto de un ultraliviano a los que accedió a este diario, ese día el vuelo 8130 de TAM efectuó una maniobra brusca cuando se disponía a aterrizar.

Es más, el piloto de la nave de menor porte, Andreas Zmuda (un alemán que está recorriendo el mundo junto a su pareja a bordo del ultraliviano) contó con lujo de detalles en la edición del domingo de La Capital que escuchó el avión de TAM a sus espaldas, y que el avión lo esquivó para poder aterrizar.

Admitió que lo sucedido fue «muy peligroso» y dijo sin medias tintas: «En cualquier lugar del mundo, si esto pasa, le retiran la licencia» al controlador aéreo, ya que planteó que el encargado de dialogar por radio con los pilotos «no hablaba bien inglés».

Una pasajera del vuelo 8130 agregó que lo ocurrido «fue tremendo. Ya estábamos a poco de aterrizar, desde la ventanilla se veía la pista y el piloto hizo una maniobra sumamente brusca».

El ultraliviano habría recibido el okey de la torre de control para aterrizar cuando estaba a cuatro millas de la pista.

En paralelo, se autorizó a descender al airbus de TAM cuando se encontraba a 12 millas. A unos 200 metros de tocar la pista, el avión comercial hizo un giro para evitar el aterrizaje, ya que estaba a sólo un kilómetro del ultraliviano. Tomó altura y se quedó en el aire 15 minutos hasta que luego tocó tierra rosarina.

Silencio oficial. Desde el día del incidente, ninguna voz oficial de la Anac y de Fuerza Aérea aclaró lo sucedido.

Ayer, un vocero de la Anac, que tampoco está autorizado a revelar su nombre, precisó que los investigadores de la junta llegaron a una conclusión, aunque no se trata de un comunicado oficial.

El hermetismo deja al desnudo una fuerte interna entre los integrantes de la Fuerza Aérea y la Anac en el aeropuerto rosarino que ya ha tenido algunos cruces (ver aparte).

De acuerdo a la versión extraoficial, la Junta «tomó declaración al piloto de TAM, al del ultraliviano y al controlador, se analizaron las desgrabaciones de los diálogos y se resolvió que no hubo incidente, ni denuncia y se siguieron los protocolos correspondientes, con lo cual no justifica seguir la investigación».

Según se destacó, los pesquisas estuvieron en Rosario al menos cuatro días recopilando información.

«No hay comunicado, porque no hay incidente», insistió el vocero de la Anac a LaCapital.

Lo que nadie aclara es por qué si desde un primer momento se negó el incidente, miembros de la Junta estuvieron cuatro días en esta ciudad analizando lo que había sucedido.

«Se informó a TAM que tenía prioridad Dos, porque la Uno había sido otorgada al ultraliviano. Se le pide que espere, hace un sobregiro, tomó posición y aterrizó a los diez minutos», indicó el vocero consultado.

Todo «normal». Un miembro de Fuerza Aérea con jerarquía en el aeropuerto local agregó: «El piloto de TAM pidió lo que técnicamente se llama escape normalizado. Las separaciones entre ambos aviones estaban dadas con la seguridad adecuada. Es un procedimiento normal, porque el piloto no se sintió cómodo, y sino hubiera estado el ultraliviano hubiera ocurrido lo mismo».

El vocero de la Anac, también abonó esta hipótesis. «Se le dijo que haga revisión de cartas, lo que significa que tome de nuevo posición porque la pista estaba ocupada. Se procede así porque queda asentado en la caja negra del avión. Elevó la altura y luego aterrizó».

El capitán de Fuerza Aérea ahondó: «No tenemos ningún incidente reportado, se hizo una pequeña investigación y se giró a Buenos Aires. Hoy (por ayer) el piloto alemán declaró ante la Junta y no reportó nada».

En su versión agregó: «TAM no reporta nada y en la desgrabación de las conversaciones no existe algo fuera de lo normal».

Sobre la comprensión en idioma inglés de la charla entre el controlador y el piloto alemán, desde la Anac sostienen que «fue muy buena y efectiva», y recordaron que todos los controladores tienen que revalidar anualmente su licencia y deben acreditar un nivel de inglés «fluido», como parte de una exigencia del organismo internacional de aviación civil.

Consultado por este diario, el director del aeropuerto local, Raúl Garo, se mostró cauteloso de hablar sobre el episodio, admitió que había personal de la Junta trabajando en la pista local y confirmó que hasta ayer, no había en los libros del aeropuerto constancia o queja de pasajeros.

 

Fuente:La Capital

Foto:La Capital


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