La ambivalencia de Abbas, con Francia sí con Gaza no

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(Aeronoticias).- En el trágico atentado del pasado 8 de enero contra la revista satírica ‘Charlie Hedbo’ cuya principal excusa fue la de ofender reiteradamente al profeta Mohammed y al Islam, se llevó la vida de 12 periodistas franceses y de un policía de fe musulmana dejando abierto un halo de grandes suspicacias. Casi simultáneamente en el ‘Hyper Cacher’ en el este de París, un supermercado de la comunidad francesa judía de venta de productos kosher, el francés Amedy Coulibaly (32), destacado desde joven en venta de narcóticos y robos, murió junto a sus 4 rehenes franceses-judíos durante el irresponsable enfrentamiento que desató la policía francesa al entrar en el local a sangre y fuego sin medir las consecuencias ocasionadas a las vidas humanas.

La rápida sobreactuación del gobierno francés para dirimir el sangriento caso Charlie Hedbo, sembró las dudas sobre los verdaderos autores de la industria del terror, su origen y sus intenciones, focalizando la mira en dos supuestos hermanos franceses cuyo origen familiar es argelino: Said Kouachi de 32 años y su hermano Cherif de 34, muertos por la policía y la gendarmería francesas en una imprenta de la zona industrial en Dammartin -en-Goele a 35 kilómetros al noreste de París sin probar sus responsabilidades. Todo estaba dado para ser detenidos por los miles de policías franceses que los cercaron. Tampoco se investigó quién y el porqué dio la orden de asesinarlos, sepultando con ellos las pruebas que podrían haber surgido del ataque a la redacción.

Con la misma prisa la inteligencia francesa con doble peso demostró que los autores pertenecían al ‘terrorismo y el fundamentalismo musulmán’ aumentando la islamófobia europea a pesar que los supuestos responsables de los atentados eran franceses. Mientras, que en su doble rasero no dieron la misma difusión mediática ni actuaron con el mismo vigor contra los autores que atacaron con 3 granadas a la Mezquita de la ciudad de Lyon, ni a los atacantes de una sala de rezo musulmán en Port-la-Nouvelle y mucho menos a quienes volaron parte del restaurante Kabab, cercano a una Mezquita en Villefranche-sur-Saone en la región de Rodano-Alpes.

Con mayor sobreactuación política el gobierno en su afanada demostración de poder llamó a convocar a una multitudinaria manifestación contra el terrorismo para coronar el ojo por ojo que abrió su ‘caja de Pandora’. Encabezada por el presidente francés Francois Hollande, la hipocresía ganó la primera fila al aparecer en la misma entre decenas de líderes mundiales el primer ministro -jefe del terrorismo de Estado israelí- Benjamin Netanyahu y su canciller Avigdor Lieberman, ambos responsables de crímenes de lesa humanidad. Paradójicamente, en la misma alineación se encontraba el presidente de mandato finalizado en 2009 de la Autoridad Nacional Palestina-ANP, Mahmoud Abbas.

En el marco condenable de todo acto de violencia y terrorismo no se explica cómo Netanyahu, que destruyó a Gaza mediante su terrorismo de Estado forme parte de ese repudio sin ser repudiado. Tampoco se interpreta la ambivalencia del presidente de facto Abbas, con el Sí a la manifestación de Francia cuando termina de decirle No a la reconstrucción de la destruida Gaza a través de un decepcionante comunicado oficial de su gobierno presentado el pasado miércoles 7 de enero: “la crisis en la Franja de Gaza no se resolverá dentro de las próximas cuatro semanas, mientras, la reconstrucción no se llevará a cabo a menos que la ANP tome el control de todos los pasos fronterizos con Israel y Egipto en la Franja”, una de las principales exigencias de la potencia ocupante israelí y del golpista gobierno egipcio.

Como satírica fotografía a pocos pasos de Netanyahu y codo a codo entre todos, Abbas, nunca llamó a una marcha similar de repudio internacional contra el terrorismo de Estado israelí luego que por tercera vez en seis años invadieran Gaza, mataran a casi 2800 palestinos y destruyeran la totalidad de su infraestructura entre julio y agosto del año pasado en su operativo militar ‘Borde Protector’. Mucho menos se puso a la cabeza de manifestaciones contra la colonización sionista-israelí de la RO, la judaización de Jerusalén, del Valle del Jordán y de los lugares sagrados de cristianos y musulmanes, manteniendo siempre su hostilidad hacia la Intifada y la resistencia palestina contra la ocupación.

 

Por: Suhail Hani Daher Akel fue el primer Embajador del Estado de Palestina en Argentina, primer Representante de la OLP en Argentina y  Analista Internacional sobre la situación de Palestina.

Info Palestina: www.jerusalem-palestina.blogspot.com

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