Retiro de embajador ha sido gesto indispensable de firmeza y autoestima nacional

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(Aeronoticias) El excanciller Manuel Rodríguez Cuadros consideró que el Perú ha actuado de manera de manera correcta al retirar temporalmente a su embajador en Santiago como respuesta al espionaje del que fue víctima por parte de Chile y subrayó que ha sido un gesto indispensable de firmeza y autoestima nacional.

Refirió que dicho retiro es “una expresión de malestar” por el espionaje, un acto contrario al derecho internacional.

“El Perú ha hecho una reacción que es firme y dentro de los cánones tradicionales de cómo diplomáticamente se manejan estos asuntos”, indicó en RPP.

Asimismo, dejó en claro que las relaciones bilaterales no se interrumpen con el retiro de un embajador, sino que continúan a un nivel más bajo.

Rodríguez Cuadros, actual embajador ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y exintegrante del grupo peruano que litigó contra Chile en La Haya por los límites marítimos, indicó que existen otras opciones “más duras” que entran en el campo de la retaliación (represalia).

“Por ejemplo si el Perú hubiese solicitado el retiro inmediato de los funcionarios de la embajada de Chile o de la agregaduría militar, sería un acto de retaliación, que el derecho internacional también lo permite, pero que sería a mi juicio una reacción un poco desmedida frente a la situación; creo que se ha hecho bien”, dijo.

Asimismo, Rodríguez Cuadros consideró que las satisfacciones que Chile puede dar al Perú, se pueden producir en un acto unilateral o bilateral, y expresó su confianza en que las relaciones se normalizarán.

“Esta situación debe superarse cuando el Gobierno de Chile dé las satisfacciones necesarias, estas satisfacciones pueden ser en un acto unilateral (a través de una nota, un comunicado) o en una declaración conjunta de los dos países, son cuestiones de calibrar diplomáticamente cual es la mejor vía”, dijo.

También consideró que suspender las reuniones del 2 + 2 que involucran a los cancilleres y ministros de Defensa de ambos países, sería un asunto más complicado que el retiro del embajador, porque afectaría las relaciones en sectores que involucran precisamente a este caso de espionaje.

Señaló que la situación ha entrado en un curso de acción que “tarde o temprano, no importa cuánto demore”, llegará a un punto en que las relaciones se restablezcan a partir de las satisfacciones que el Perú reciba.

“Pero a mí no me cabe la menor duda que esta es una situación temporal y que de todas maneras tendremos que llegar a la normalización de la relación”, puntualizó.

Fuente: Andina



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