Siembra de amor

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Dejemos fluir pensamientos de jerarquía armónica, que a modo de principio Universal canalice virtudes.

La humildad debe ser nuestro valuarte.

La palabra humildad proviene de humus, tierra, y posiblemente de allí también hombre

La humildad es una virtud moral y religiosa.

Parte de la capacidad para aceptar los propios límites.

Según Piaget, que estudió los procesos de inteligencia y paralelamente el proceso del crecimiento del criterio moral en el niño establece que se produce desde el exterior hacia el interior, desde un mundo impuesto a un mundo que uno mismo va construyendo.

Pero ir construyendo significa siempre poner límites, establecer reglas. Con esta diferencia: cuanto menor desarrollo mayor imposición desde afuera; cuanto mayor desarrollo la imposición brota desde adentro.

Cuando la norma viene de afuera se la llama heteronomía.

Cuando surge de adentro, es autonomía.

La autonomía es lo ideal : ser uno mismo, dictarse uno mismo la norma, idéntica a la que me enseñaron mis padres, pero ahora la practico no por el miedo a que me reprendan.

En un principio el niño juega solo, sin reglas, caprichosamente. Y aunque esté en grupo cada niño hace su juego. Es la etapa egocéntrica

Entre los 7 y los 8 años aparece el estadio de la cooperación. Se juega con otros, y debe respetar ciertas reglas de juego.

Entre los 11 y los 12 años es el estadio de la codificación de las reglas. Impera un conocimiento lógico e inteligente de las normas

Así es como crecen los límites desde el afuera hacia el adentro, desde la autoridad represiva hacia la libre determinación.

Primero de mayor a menor, VERTICAL.

Luego de uno al otro, HORIZONTAL.

Luego de uno consigo mismo, AUTONOMO.

Se creyó, que con suprimir la heteronomía, con dejar de dictar y dictaminar qué debe hacerse y qué es lo malo, la autonomía surgiría sola. Y no surgió.

Lo que surgió fue otro autós, el uno mismo, pero sin reglas, y por lo tanto sin comunicación con otros. Ese ser no creció, sino que se encerró dentro de sí, atrapado dentro de sus propias corazas pero con la necesidad ancestral de intentar buscar al otro, desear la convivencia, querer el amor y . . . . . . fracasar.

Por otro lado tenemos el aporte de LEV  VIGOTZKY (en su libro Pensamiento y Lenguaje ) que se opone al concepto de PIAGET aduciendo que no se logra superar la etapa del egocentrismo. El egocentrismo se vuelca hacia adentro, a la interiorización del lenguaje como alternativa. De modo que uno, al mismo tiempo que  habla con otros, continúa, como los niños, hablando consigo mismo.

Abramos nuestro interior para que así fluya la prístina veta del amor

La palabra, es pues, el medio eficaz para traslucir el pensamiento, que del sonido interior se hace vibración externa en busca de conjugar pensamientos y acciones.

Siembra de amor

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