Un minuto con Dios: 1 Corintios 5, 1-8

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(Aeronoticias).- Queridos hermanos: Es voz común que hay entre ustedes un caso de inmoralidad tan grande, que ni entre los paganos existe, pues uno de ustedes vive con la mujer de su padre.

Y todavía andan ustedes presumiendo, cuando más bien deberían estar de luto y haber arrojado de entre ustedes al que cometió semejante enormidad. Por mi parte, yo, ausente de cuerpo, pero presente en espíritu, ya pronuncié mi sentencia como si hubiera estado presente, contra el que ha hecho eso.

Reúnanse, pues, ustedes -yo estaré presente en espíritu-, y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y con su poder, entreguen a ese hombre a Satanás para castigo de su cuerpo, a fin de que su espíritu se salve el día del Señor.

Así que no está bien que anden presumiendo. ¿No saben que un poco de levadura fermenta toda la masa? Tiren la antigua levadura, para que sean una masa nueva, ya que son pan sin levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.

Celebremos, pues, la fiesta de la Pascua, no con la antigua levadura, que es de vicio y maldad, sino con el pan sin levadura, que es de sinceridad y verdad.

Meditación

Uno de los grandes peligros y retos a la vez que tenemos que enfrentar hoy en día es la: Permisividad. Nos hemos acostumbrado a ver con «normalidad» muchas situaciones, sobre todo de tipo inmoral, que las consideramos o corremos el grave riesgo de considerarlas normales e incluso buenas. Se discute hoy en día sobre la legalidad del aborto, de los matrimonios homosexuales, del uso «restringido» de la droga, no se cuestiona grandemente la infidelidad conyugal ni las relaciones sexuales prematrimoniales. Nos vamos acostumbrando a aceptarlo sin mayor problema. Este pasaje de la Escritura nos revela que esto no es nuevo, ya sucedía en Corinto pero Pablo, celoso de la salvación de todos aquellos a los que había iniciado en el camino del Evangelio, los reprende con fuerza, y con intolerancia. Y esto no quiere decir que debemos «entregar a Satanás» a aquellos que viven situaciones desordenadas dentro de nuestra comunidad cristiana. La invitación es a «no aceptar tales situaciones» a que sea manifiesta nuestra posición contra todo lo que impide la salvación del hombre y que está al margen de la moral cristiana. Es la invitación a orar por tales personas, incluso por aquellas de quien depende que esto se siga tolerando y propagando, a fin de que ellos también cambien su «levadura de vicio y de maldad por una de sinceridad y de verdad».

Oración

No permitas Señor, que por ningún motivo, bajo ninguna circunstancia y ni por un momento, me acostumbre a la vida inmoral que el mundo me propone, al placer por placer, a la injusticia, al desamor y a tantas cosas que se viven hoy día. Jesús, dame la violencia en el corazón de San Pablo ante tales cosas, dame tu celo y santo enojo como cuando entraste al templo a expulsar a los vendedores. Pero más que todo eso dame un profundo amor por la vida del Reino que nos propones y que de ese modo no pueda entender una mejor manera de vivir más que esa.

Propósito

Hoy pondré mucha atención a mi día, para darme cuenta de cuantas cosas se me han ido haciendo «normales» sin que estas pertenezcan al plan amoroso de Dios.

Fuente: CENTRO DE EVANGELIZACIÓN EN LÍNEA

Un minuto con Dios: 1 Corintios 5, 1-8

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