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24032017

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Culpa inexcusable del piloto originó accidente de aviación del Chapecoense

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(Aeronoticias) El comandante de la aeronave BAe 146 de la empresa de aviación boliviana Lamia, que se accidentó en Colombia causando la muerte de 71 personas, era la máxima autoridad a bordo y la responsable de la seguridad, expresó Julián Palacin Fernández, Presidente del Instituto Peruano de Derecho Aéreo (IPDA), dijo que a priori era inimaginable pensar que un piloto, incurriendo en culpa inexcusable no hubiera planificado las escalas para la recargas de combustible, en razón a que con la lectura del plan de vuelo se prueba que la autonomía y la distancia de Santa Cruz a Medellín eran de 4: horas y 25 minutos, la autorización y el permiso de vuelo no regular internacional por parte de la DGAC de Bolivia es negligencia criminal.

El Organismo de Control de Tránsito Aéreo de Bolivia AASANA, luego de haber recibido el plan de vuelo, no debió autorizar el despegue de la aeronave y debió comunicar inmediatamente a la DGAC de Bolivia para que cancele el permiso de vuelo, en razón a que las normas internacionales de aviación, internalizadas a través de las Regulaciones Internas de los países, ordenan que el abastecimiento de combustible permita llegar a un aeropuerto alterno y tener 45 minutos más, el incumplimiento de esta norma de seguridad constituye falta grave, que es sancionada por los Códigos Aeronáuticos o leyes de Aeronáutica Civil de los países latinoamericanos.

Hay una cadena de responsabilidad civil que abarca además al gobierno de Brasil, que quiso justificar la no autorización de un vuelo chárter en un Airbus A-321 en la ruta razonablemente directa Sao Paulo-Medellín porque supuestamente habría una prohibición legal, lo cual no es verdad, dijo el jurista Julián Palacin Fernández, quien preside además la Comisión Interamericana de Juristas Expertos en Derecho Aéreo y Espacial (CIJEDAE) y la Comisión de Derecho Aeronáutico del Ilustre Colegio de Abogados de Lima (CCDACAL).

Dijo que, el Artículo 5 del Convenio sobre Aviación Civil Internacional, otorga el privilegio a los vuelos no regulares internacionales a realizar vuelos chárter en terceras y cuartas libertades y que la matrícula extranjera del Airbus A-321 que iba a transportar al Club Chapecoense desde Sao Paulo a Medellín no estaba prohibida por la referida normal de Convenio de Chicago, en consecuencia habrían existido otros intereses para direccionar el vuelo en una aeronave con poca autonomia de vuelo y con un largo historial de accidentes en la Región.

 

Accidentes e incidentes del BAe 146 Julián Palacin informó que, desde 1981, año en el que empezó a operar este modelo de aeronave, han ocurrido 13 accidentes de aviación con más de 200 muertos. En 1987 en el estado de California, ocurrió un incidente grave cuando a consecuencia del disparo de un pasajero contra la tripulación el avión se estrelló causando la muerte a 43 pasajeros.

El 25 de septiembre de 1998, un BAe 146 de la compañía Pauknair (vuelo 4101) se estrelló en el Cabo Tres Forcas (Marruecos), en la cercanías de Melilla (España) en vuelo procedente de Málaga, falleciendo 34 pasajeros y 4 miembros de la tripulación. Las causas se atribuyeron a la mala visibilidad y no haber respetado la altitud de vuelo mínima requerida.

El 20 de febrero de 1981, LAN Chile operaba un vuelo chárter procedente de la ciudad de Punta Arenas cuyos pasajeros continuarían viaje por barco destino a la Antártida. El barco era el Society Explorer que, a la hora del accidente, se encontraba atracado en el muelle principal de Puerto Williams. El vuelo 1069 estaba siendo operado en un BAe 146, arrendado a partir de febrero de 1990, había sido fabricado en 1986 por British Aerospace, actual BAE Systems. En él viajaban 73 personas: 66 pasajeros —turistas europeos y norteamericanos— y 7 tripulantes. Como estaba contemplado, el avión hacía su aterrizaje en la ciudad de Puerto Williams. Tocó la pista a las 15:24 hora local y a raíz de la pendiente, el nulo viento, lo corto de la pista, el ángulo de planeo y la velocidad de la aeronave, no pudo detenerse a tiempo; se salió de la pista y, posteriormente, cayó al mar en el canal Beagle. Al abandonar la pista y pasar por sobre la playa, el fuselaje motor número 2 del avión se desprendió al golpear un riel de ferrocarril que allí se encontraba enterrado y que servía para amarrar las barcazas, lo que produjo que mientras se precipitaba al mar, girara unos 15° y entrara el agua rápidamente levemente inclinado a Babor. Todo el peso de la aeronave recayó sobre el tren principal babor y de nariz. El primero perforó la cabina y es segundo se desprendió. Los primeros 30 a 50 metros la aeronave se arrastró el fuselaje sobre el lecho de piedras, comenzando a hundirse por la proa. Algunos pasajeros y miembros de la tripulación escaparon y esperaron ser rescatados manteniéndose sobre techo y alas que se mantuvieron siembre sobre la superficie. El Personal de la Armada de Chile, del buque Society Explorer, del Aeropuerto y habitantes de la misma ciudad de Puerto Williams concurrieron en ayuda. El rescate de los pasajeros se hizo con botes Zodiac de la Armada de Chile y del Society Explorer, que fueron los primeros en llegar al lado de la aeronave luego se unió una lancha patrullera de la Armada que se encontraban en el sector. Se pudieron rescatar 53 personas con vida, pero fallecieron 20 personas ahogadas.

El 28 de noviembre de 2016, en momentos previos al aterrizaje, el vuelo 2933 de LaMia que transportaba a la delegación del equipo de fútbol Chapecoense de Brasil para jugar la final de la Copa Sudamericana se estrelló en una zona montañosa del noroeste de Colombia y 71 de los 77 ocupantes murieron. La aeronave, tipo BAe Avro RJ85, se precipitó a tierra en Colombia, cerca del municipio de La Unión, Antioquia. La causa del siniestro se relacionaría con una falla del sistema eléctrico de la aeronave y falta de combustible. Las autoridades aeronáuticas precisarán las causas ya que, al momento de redactar este artículo, la investigación está en curso. Afortunadamente al momento de la colisión no se presentó posterior incendio lo cual facilitó la supervivencia de pocos ocupantes de la aeronave.

Por último, propuso un arbitraje internacional para determinar las indemnizaciones por los daños y perjuicios, lucro cesante, daño emergente y daño moral, en el que los herederos de las víctimas de este accidente de aviación deberían emplazar por la presunta responsabilidad civil a Bolivia, Brasil y Colombia que tuvieron la responsabilidad del control del tránsito aéreo,  a la empresa Lamia y a su aseguradora.

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