Las propiedades, que fueron a parar a manos de los bancos por la incapacidad del actor para responder por sus multimillonarias hipotecas, salieron a subasta el miércoles, aunque no hubo participantes en la puja.
Nicolas Cage tenía un pago pendiente de casi 9 millones de dólares por sus propiedades en Malibú y debía 17 millones por la mansión de Bel Air.
A principios de año, el actor tuvo que renunciar a otra lujosa residencia que poseía en Las Vegas (EE.UU.) estimada en 4,95 millones de dólares, es decir, 3,5 millones y medio más barata que cuando la compró en 2006.
El actor, quien tiene una deuda mayor a los 10 millones de dólares por impago de impuestos, había sufrido ya varios embargos por no poder hacer frente a las hipotecas, entre ellas dos viviendas que tenía en Nueva Orleans valoradas en 6,8 millones de dólares.
Nicolar excusa su situación culpando a la gestión realizada por su ex administrador de bienes, Samuel Levin, quien manejó sus asuntos desde 2001 y al que denunció en el mes de octubre.
Por su parte, Levin se defendió y tildó a Cage de “despilfarrador” y le exigió 129.000 dólares de pagos atrasados por su trabajo.
Además, el intérprete ganador de un Óscar por “Leaving Las Vegas” (1995) fue denunciado en diciembre por su ex pareja Christina Fulton, madre de su hijo Weston, por fraude e incumplimiento de contrato.
Christina Fulton reclamó 13 millones de dólares después de que el actor Cage le solicitara que desalojara la residencia en la que vive, la cual está escriturada a nombre del actor.