.
(Aeronoticias):
Rusia ha fortalecido de manera sostenida su sistema de seguridad aeroportuaria desde la última década, especialmente tras el atentado ocurrido en 2011 en el Domodedovo International Airport, uno de los principales hubs internacionales del país.
La supervisión corresponde a la Federal Air Transport Agency (Rosaviatsiya), en coordinación con el Servicio Federal de Seguridad y fuerzas del Ministerio del Interior.
El modelo ruso se basa en un esquema de control reforzado que combina presencia armada visible, tecnología de inspección avanzada y monitoreo preventivo. Entre sus principales pilares destacan:
Controles exhaustivos en accesos a terminales, incluyendo filtros previos al ingreso a zonas de check-in.
Escáneres de equipaje con sistemas de detección de explosivos de alta sensibilidad.
Presencia permanente de fuerzas de seguridad armadas en áreas públicas y restringidas.
Tras el ataque en Moscú, Rusia amplió su perímetro de seguridad en aeropuertos estratégicos como Sheremétievo, Vnúkovo y Domodédovo, reforzando vigilancia en estacionamientos y zonas externas.
Además, se implementaron sistemas avanzados de videovigilancia con reconocimiento facial en algunos terminales de alto tráfico, así como protocolos de respuesta rápida ante amenazas híbridas.
En los últimos años, la protección frente a drones no autorizados se ha convertido en prioridad, especialmente en aeropuertos cercanos a grandes centros urbanos.
En materia de ciberseguridad, Rusia ha incrementado la protección de sus sistemas de navegación aérea y bases de datos aeroportuarias ante posibles intrusiones.
El principal desafío para el país es mantener un esquema de seguridad robusto en un contexto geopolítico complejo y de alta visibilidad internacional.
Rusia combina control estatal centralizado, presencia operativa constante y modernización tecnológica para proteger su red aeroportuaria.
Fuente: Sebastian Palacin



