(Aeronoticias): En 2015, un vuelo comercial sobre el océano Índico cercano a Australia fue escenario de un reporte que posteriormente sería incluido en bases de datos de fenómenos aéreos no identificados por autoridades civiles.
El incidente involucró una aeronave de Qantas en ruta internacional, cuando la tripulación detectó un objeto luminoso a gran altitud fuera del patrón normal de tráfico aéreo.
El objeto apareció inicialmente como una luz fija en el horizonte, sin movimiento aparente. Sin embargo, en cuestión de segundos, aceleró de forma abrupta hasta velocidades extremadamente altas, desapareciendo del alcance visual casi instantáneamente.
Los pilotos reportaron que no existía transición gradual de velocidad, sino un cambio inmediato desde reposo relativo a desplazamiento hipersónico aparente, sin estela ni sonido asociado.
El fenómeno fue observado también en los sistemas de radar de la aeronave, aunque la señal fue intermitente y difícil de mantener estable para seguimiento continuo.
En algunos momentos, el objeto parecía detenerse completamente en el aire antes de volver a acelerar en otra dirección, sin patrones de giro convencionales.
El control aéreo regional no reportó tráfico identificado en la zona durante el evento, y no había ejercicios militares conocidos activos en ese momento.
El objeto no pudo ser clasificado como avión, dron o fenómeno atmosférico estándar, debido a la inconsistencia de su firma visual y electrónica.
El caso fue documentado internamente y posteriormente citado en revisiones de seguridad aérea relacionadas con UAP en el hemisferio sur.
Analistas destacaron que el comportamiento del objeto violaba principios básicos de inercia observables en aeronaves convencionales, especialmente por la ausencia de fase de aceleración progresiva.
Aunque se han propuesto explicaciones como reflejos atmosféricos o errores de sensor, ninguna ha logrado cubrir todos los elementos reportados.
Hasta hoy, el incidente en el espacio aéreo australiano permanece sin explicación oficial definitiva y sigue siendo objeto de estudio.
Fuente: Sebastian Palacin



