(Aeronoticias): Aviación Digital, Sp.- La formación de hielo sigue siendo uno de los riesgos operativos más relevantes para la aviación, especialmente en vuelo en condiciones meteorológicas adversas. Una nueva línea de investigación desarrollada en España propone abordar este problema mediante un recubrimiento calefactable aplicable como pintura sobre la estructura del avión, con menor consumo energético y mayor facilidad de mantenimiento que los sistemas actuales.
El proyecto COAT-IPS ha desarrollado un sistema de protección frente al hielo basado en un recubrimiento calefactable por efecto Joule, capaz de operar tanto en modo anti-icing (prevención) como de-icing (eliminación de hielo). La iniciativa está impulsada por OMAR Coatings, el AIMPLAS – Instituto Tecnológico del Plástico y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), dentro de un proyecto de I+D cofinanciado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y fondos FEDER de la Unión Europea.
El impacto del hielo en el rendimiento aeronáutico
El engelamiento en vuelo puede afectar gravemente al rendimiento aerodinámico. Incluso una fina capa de hielo en las alas puede reducir la sustentación hasta un 30 % y aumentar la resistencia aerodinámica en torno a un 40 %, con impacto directo en la seguridad operacional y el consumo de combustible.
Según los datos del proyecto, las aeronaves se enfrentan a condiciones potenciales de formación de hielo durante aproximadamente el 15 % de su vida operativa, lo que incrementa los costes de mantenimiento y exige sistemas de protección eficaces.
Los sistemas tradicionales incluyen:
- Sangrado de aire caliente del motor (bleed air)
- Botas neumáticas de deshielo
- Sistemas electrotérmicos
Estas tecnologías pueden presentar limitaciones de consumo energético, peso adicional, complejidad de control o eficiencia variable según las condiciones atmosféricas.
Un recubrimiento calefactable basado en efecto Joule
La propuesta del proyecto COAT-IPS consiste en un recubrimiento funcional que se aplica como una pintura técnica sobre la superficie de la aeronave. Mediante el efecto Joule —generación de calor al circular corriente eléctrica por un material conductor— el recubrimiento es capaz de elevar la temperatura superficial y evitar la formación de hielo.
Según explicó el investigador de recubrimientos en AIMPLAS, Blai López, el objetivo es desarrollar tecnologías más eficientes para una aviación en transición energética:
“En un sector que avanza hacia una movilidad más eficiente y sostenible, resulta imprescindible desarrollar soluciones que reduzcan el impacto energético sin comprometer la seguridad”
Entre las características destacadas del sistema se incluyen:
- Aplicación directa sobre superficies aeronáuticas
- Adaptación a geometrías complejas
- Compatibilidad con pinturas aeronáuticas existentes
- Bajo consumo energético
- Capacidad de reparación in situ
Este último punto es relevante desde el punto de vista de mantenimiento, reparación y overhaul (MRO), ya que permitiría reparar zonas dañadas sin sustituir completamente el sistema anti-hielo.
Colaboración industrial y validación aeronáutica
El proyecto se apoya en tres socios con funciones complementarias:
- AIMPLAS: desarrollo de la formulación del recubrimiento calefactable basada en tecnologías avanzadas de polímeros.
- OMAR Coatings: optimización del producto y del proceso de aplicación con enfoque industrial y escalable.
- INTA: definición de requisitos técnicos aeronáuticos y ensayos de caracterización y validación en condiciones representativas de operación.
La solución resultante se orienta especialmente a:
- fabricantes de estructuras aeronáuticas,
- productores de UAS/UAV (Unmanned Aircraft Systems),
- empresas del sector de recubrimientos avanzados.
Impacto potencial en eficiencia y sostenibilidad
El proyecto busca responder a una necesidad creciente del sector: reducir peso, consumo energético y complejidad en los sistemas de protección frente al hielo.
Si el sistema alcanza niveles adecuados de madurez tecnológica y certificación, podría contribuir a:
- mejorar la seguridad en vuelo en condiciones de engelamiento,
- reducir consumo de combustible,
- simplificar mantenimiento y reparación,
- facilitar la integración en nuevos vehículos aéreos no tripulados o plataformas emer
Fuente: aviaciondigital.com



