(Aeronoticias):
Australia ha desarrollado un sistema de seguridad aeroportuaria robusto y altamente regulado, acorde con su posición estratégica en la región Asia-Pacífico. La supervisión corresponde al Department of Home Affairs, mientras que la regulación técnica de la aviación civil está bajo la Civil Aviation Safety Authority (CASA).
El principal hub internacional es el Sydney Kingsford Smith Airport, seguido por Melbourne y Brisbane. Estos aeropuertos manejan millones de pasajeros al año y operan bajo estrictos estándares de seguridad física, operativa y digital.
El modelo australiano se basa en legislación específica contra la interferencia ilícita en la aviación, con fuertes sanciones penales. Entre sus pilares destacan:
- Controles exhaustivos de equipaje y pasajeros, incluyendo escáneres corporales avanzados obligatorios en vuelos internacionales.
- Protección perimetral reforzada, con monitoreo constante de pistas, hangares y zonas de carga.
- Control riguroso del personal aeroportuario, con verificaciones de antecedentes y acreditaciones de seguridad renovables.
Australia ha puesto especial énfasis en la protección contra amenazas internas, fortaleciendo el monitoreo de empleados con acceso a áreas restringidas. Las auditorías y controles aleatorios son frecuentes.
En materia de terrorismo, aunque el país no ha sufrido ataques recientes en su infraestructura aérea, mantiene niveles de alerta preventiva debido a amenazas globales. La cooperación con aliados internacionales es constante.
La protección frente a drones es otro eje clave. Las autoridades australianas han desplegado sistemas de detección y han endurecido regulaciones sobre el uso recreativo y comercial de estos dispositivos cerca de aeropuertos.
La ciberseguridad también es prioritaria. Dado el alto grado de digitalización de los sistemas de navegación y gestión aeroportuaria, Australia aplica protocolos estrictos para proteger redes críticas frente a ataques informáticos.
Uno de los principales desafíos del país es su vasta extensión territorial, con aeropuertos ubicados en regiones remotas que deben mantener estándares similares a los grandes hubs internacionales.
Australia combina regulación estricta, tecnología avanzada y cooperación internacional para garantizar un entorno aeroportuario seguro en uno de los espacios aéreos más extensos del hemisferio sur.
Fuente: Sebastian Palacin



