(Aeronoticias): Aviación Digital, Sp.- La gestión del tráfico aéreo (ATM, por sus siglas en inglés) experimenta una transición tecnológica relevante: la sustitución de algunas torres de control físicas por sistemas digitales de vigilancia remota.
Indra, a través de su unidad de Torre Digital dirigida por Rodrigo García Saiz, ha desarrollado una solución basada en sensores y visión artificial que permite a los controladores aéreos operar desde ubicaciones alejadas de la pista. Esta tecnología obviamente reduce la inversión en infraestructura civil, por ejemplo en aeródromos remotos, puede ampliar la cobertura visual en determinados aeropuertos y facilita las operaciones en condiciones de baja visibilidad.
El modelo de torre digital desvincula la posición del controlador de la pista física, sustituyendo la observación directa por un sistema de vigilancia basado en múltiples sensores. La instalación de cámaras en el threshold, el punto de contacto de la pista, permite monitorizar zonas que una torre convencional no cubre con precisión, tanto en condiciones meteorológicas instrumentales (IMC) como visuales (VMC).
Arquitectura técnica: sensores 4K y tecnología de visión avanzada
La solución de Indra se apoya en mástiles de alta resistencia equipados con cámaras 4K del fabricante Axis, sensores infrarrojos y cámaras térmicas. El elemento central del sistema es el stitching o cosido de imagen, una tecnología propietaria que proyecta las capturas de múltiples sensores sobre un plano digital para generar una visión panorámica de 360° continua y sin distorsiones. Esta técnica tiene su origen en los sistemas de visión de defensa desarrollados para vehículos blindados.
La distribución de sensores en distintos puntos del aeropuerto permite obtener perspectivas que una torre única no puede proporcionar. Entre los componentes del sistema destacan:
- Puntos de vista estratégicos: Sensores ubicados en cabeceras de pista y zonas de rodadura críticas.
- Cámaras PTZ (Pan-Tilt-Zoom): Equipos con zoom óptico de 30x y digital de 3x, capaces de identificar matrículas a más de 2 kilómetros de distancia.
- Cumplimiento normativo: La regulación vigente exige integrar una cámara con sensor de lámpara de señales en morse, denominada «pistola de señales», para situaciones de emergencia. Este componente es de carácter safety-critical y garantiza el cumplimiento de los estándares de la EASA y la FAA.
La información capturada por los sensores alimenta un sistema de inteligencia artificial que transforma las imágenes en datos operativos para el controlador.

Inteligencia artificial y detección de objetos
Indra integra redes neuronales convolucionales1 para la detección automática de objetos, con un objetivo de precisión superior al 95%. El sistema está diseñado para identificar no solo aeronaves, sino también vehículos de servicio, personas y fauna en el entorno del aeropuerto.
Uno de los principales retos del entrenamiento de la inteligencia artificial reside en la precisión del reconocimiento contextual. El sistema debe ser capaz de diferenciar, por ejemplo, un vehículo de construcción autorizado en zona de obras de un vehículo no autorizado que constituya una incursión en pista. Alcanzar esa granularidad requiere miles de horas de grabación real. Indra utiliza los datos de sus contratos operativos para perfeccionar los algoritmos, que incluyen la detección de la configuración del tren de aterrizaje en aeronaves en aproximación.
Despliegues operativos: Budapest, Vancouver, Noruega y Arabia Saudí
La tecnología de torre digital de Indra cuenta con implantaciones en distintos contextos operativos:
- Budapest (Hungría): El aeropuerto de Budapest es el mayor del mundo gestionado íntegramente de forma digital, con 330 operaciones diarias, lo que acredita la viabilidad del sistema en aeropuertos de alta densidad.
- Vancouver (Canadá): El despliegue se centra en la gestión de plataforma (apron management), con 12 mástiles para cubrir 7 plataformas de estacionamiento y un volumen de 1.000 operaciones diarias.
- Noruega (Bodø): A través del centro de torres remotas (RTC) de Avinor, el sistema proyecta el control de hasta 23 aeropuertos regionales desde una única instalación, permitiendo la operación multiaeropuerto.
- AlUla (Arabia Saudí): Operación de control remoto a más de 500 kilómetros de distancia desde Jeddah.
En contraste, el proyecto de torre digital implantado en el aeropuerto de Menorca por otro proveedor no alcanzó sus objetivos operativos. Las causas identificadas incluyeron el rechazo por parte de controladores y pilotos, así como deficiencias en el diseño ergonómico, salas de trabajo de dimensiones insuficientes, pantallas inadecuadas, etc…. La experiencia pone de manifiesto que la transición a la torre digital implica no solo un cambio tecnológico, sino también una transformación organizativa, de gestión del cambio, en que el que participen todos los actores que participan en la operación.
Latencia y conectividad: el reto de los aeropuertos remotos
La normativa de la EASA establece que la latencia visual en los sistemas de torre digital no puede superar el segundo. En aeropuertos remotos donde la fibra óptica no resulta económicamente viable, Indra estudia el uso de soluciones satelitales.
Las constelaciones de órbita baja (LEO) como Starlink presentan una limitación en la capacidad de subida (upload), habitualmente de 20 Mbps, insuficiente para transmitir simultáneamente múltiples flujos de vídeo en 4K. La estrategia que Indra está evaluando consiste en asignar una antena Starlink independiente a cada cámara, de modo que cada sensor transmita su señal por separado para su reconstrucción en el centro de control. La viabilidad de este prototipo estaba prevista para su validación el 31 de diciembre de 2025.
Fuente: aviacióndigital



