🇨🇳 Seguridad aeroportuaria en China: control estatal y vigilancia tecnológica masiva

China apuesta por la automatización total del proceso aeroportuario, donde la tecnología no solo agiliza el tránsito, sino que actúa como herramienta central de prevención.

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(Aeronoticias):

China ha desarrollado uno de los sistemas de seguridad aeroportuaria más extensos y tecnológicamente integrados del mundo, en línea con su modelo de control estatal y rápida expansión del transporte aéreo. La supervisión corresponde a la Civil Aviation Administration of China (CAAC), en coordinación con el Ministerio de Seguridad Pública.

Uno de los principales referentes es el Beijing Capital International Airport, junto con el moderno Beijing Daxing International Airport, considerado uno de los aeropuertos más avanzados del planeta en infraestructura y sistemas digitales.

El modelo chino se basa en vigilancia integral y fuerte presencia de fuerzas de seguridad. Los aeropuertos cuentan con:

  1. Escáneres corporales obligatorios en la mayoría de vuelos comerciales.
  2. Inspección minuciosa de equipaje de mano y facturado, con análisis automatizado de imágenes.
  3. Sistemas masivos de reconocimiento facial, integrados con bases de datos nacionales.

China ha implementado tecnología biométrica en múltiples etapas del proceso aeroportuario, desde el ingreso a la terminal hasta el embarque. En muchos casos, el pasajero puede atravesar controles sin mostrar físicamente el pase de abordar, gracias a la verificación facial automatizada.

El país también mantiene estrictos controles en accesos a terminales. En algunos aeropuertos, los pasajeros deben presentar documentación antes de ingresar al edificio, especialmente en periodos de alerta elevada.

En materia de terrorismo y separatismo interno, China ha reforzado especialmente la seguridad en regiones sensibles, implementando niveles adicionales de revisión en vuelos domésticos hacia ciertas áreas.

La protección contra drones es otro componente prioritario. Se han desplegado sistemas de interferencia electrónica y monitoreo aéreo en grandes hubs para prevenir interrupciones en operaciones.

Además, la ciberseguridad es tratada como asunto de Estado. Los sistemas aeroportuarios están protegidos bajo estrictas normativas nacionales que consideran la aviación como infraestructura crítica estratégica.

El desafío principal para China es gestionar uno de los crecimientos más acelerados del tráfico aéreo mundial sin comprometer seguridad. La combinación de vigilancia tecnológica masiva, control centralizado y fuerte presencia policial convierte a sus aeropuertos en entornos altamente supervisados.

China apuesta por la automatización total del proceso aeroportuario, donde la tecnología no solo agiliza el tránsito, sino que actúa como herramienta central de prevención.

Fuente: Sebastian Palacin