(Aeronoticias):
Qatar ha consolidado uno de los sistemas de seguridad aeroportuaria más avanzados del Golfo Pérsico, en línea con su estrategia de posicionamiento como centro global de conexiones aéreas. La supervisión regulatoria está a cargo de la Qatar Civil Aviation Authority (QCAA), en coordinación con el Ministerio del Interior.
El principal aeropuerto del país es el Hamad International Airport, considerado uno de los más modernos del mundo y sede operativa de Qatar Airways. Debido a su rol como hub intercontinental entre Europa, Asia y África, mantiene protocolos de seguridad reforzados y monitoreo permanente.
El modelo catarí se basa en múltiples capas de protección:
- Controles avanzados de pasajeros y equipaje, con escáneres de alta resolución y detección automatizada de explosivos.
- Vigilancia integral mediante cámaras inteligentes, con análisis de comportamiento en tiempo real.
- Control estricto de acceso a zonas restringidas, incluyendo verificación exhaustiva de antecedentes del personal aeroportuario.
Tras el bloqueo diplomático regional que enfrentó el país entre 2017 y 2021, Qatar fortaleció su enfoque en resiliencia operativa y seguridad estratégica de su infraestructura crítica, incluida la aviación.
En materia de drones, el país ha desplegado sistemas de detección y neutralización preventiva para proteger el espacio aéreo cercano a Doha. Asimismo, se han reforzado los protocolos de seguridad en vuelos internacionales con destino a regiones consideradas de mayor riesgo.
La ciberseguridad constituye otro eje prioritario. Qatar ha invertido en blindar los sistemas digitales que gestionan navegación aérea, control de tráfico y logística aeroportuaria, ante el aumento global de amenazas híbridas.
El desafío principal para el país es mantener estándares de seguridad de primer nivel en un aeropuerto que opera como punto de conexión global 24/7.
Qatar combina infraestructura de última generación, coordinación gubernamental y tecnología avanzada para sostener un entorno aeroportuario altamente protegido en el corazón del Golfo.
Fuente: Sebastian Palacin



