Reino Unido: falla de software paralizó el control aéreo y afectó a más de 2.000 vuelos

El episodio vuelve a poner de relieve la importancia de los sistemas informáticos que permiten coordinar el movimiento de las aeronaves en el espacio aéreo moderno, donde una falla localizada puede obligar a limitar temporalmente el tráfico en una zona mucho más amplia para garantizar la continuidad segura de las operaciones.

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(Aeronoticias): REINO UNIDO.— Una falla de software en el sistema nacional de gestión del espacio aéreo provocó el pasado 8 de septiembre una interrupción de varias horas en el control del tráfico aéreo del Reino Unido, afectando a más de 2.000 vuelos y generando problemas para cientos de miles de pasajeros.

Según el informe preliminar publicado por NATS, el proveedor británico de servicios de navegación aérea, el problema se originó en una pequeña parte del software del National Airspace System (NAS), encargado, entre otras funciones, de asignar códigos de identificación a las aeronaves que permiten a los controladores reconocerlas en los sistemas de radar.

La falla se produjo cuando una solicitud manual para asignar un código a una aeronave estaba siendo procesada y el sistema recibió simultáneamente una solicitud de mayor prioridad. La primera operación quedó temporalmente interrumpida y, cuando el procesamiento se reanudó, el software no continuó correctamente, generando información de vuelo corrupta.

NATS explicó que toda la secuencia se produjo en cuestión de un milisegundo. Como consecuencia, los controladores de tráfico aéreo perdieron acceso a parte de la información de vuelo en tiempo real y tuvieron que activar procedimientos de contingencia.

Para mantener la seguridad de las operaciones, se establecieron restricciones al tráfico aéreo. Aunque la falla se produjo en el London Area Control Centre y afectó principalmente a vuelos que operaban a más de 24.500 pies de altura, las restricciones tuvieron que extenderse a todo el Reino Unido mientras se reiniciaba el sistema y se recargaban los datos de los vuelos.

Las limitaciones permanecieron durante aproximadamente seis horas. Aunque las operaciones de NATS volvieron a la normalidad esa misma noche, la acumulación de vuelos, aeronaves y tripulaciones fuera de posición provocó que las consecuencias operativas se prolongaran durante más de dos días.

NATS confirmó que el incidente no estuvo relacionado con la gran interrupción registrada en 2023 y descartó que hubiera sido provocado por una intervención militar. La compañía también indicó que no existían indicios de que la falla hubiera comprometido la seguridad de las aeronaves durante el episodio.

El organismo señaló que ya se implementaron medidas de mitigación mientras se desarrolla y prueba una solución permanente. Paralelamente, la Autoridad de Aviación Civil británica realizará una revisión independiente del incidente.

El episodio vuelve a poner de relieve la importancia de los sistemas informáticos que permiten coordinar el movimiento de las aeronaves en el espacio aéreo moderno, donde una falla localizada puede obligar a limitar temporalmente el tráfico en una zona mucho más amplia para garantizar la continuidad segura de las operaciones.

Fuente: Sebastian Palacin