ALEMANIA DESARROLLA CONTROLADORES AÉREOS DIGITALES Y ASISTENTES INTELIGENTES PARA PILOTOS MEDIANTE UN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN AERONÁUTICA

Aunque DIRC e IPAS todavía representan desarrollos demostrativos y no sistemas cuya utilización comercial generalizada haya sido autorizada, sus resultados muestran una dirección clara para la investigación aeronáutica: construir una aviación en la que los profesionales humanos puedan trabajar junto a sistemas de inteligencia artificial, aprovechando su capacidad de procesamiento sin renunciar al control y la responsabilidad humana.

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(Aeronoticias): ALEMANIA.— El Centro Aeroespacial Alemán (DLR) presentó los resultados de una investigación que podría marcar un nuevo capítulo en la evolución de la gestión del tránsito aéreo y la asistencia a las tripulaciones de vuelo. El proyecto, denominado LOKI, ha desarrollado dos sistemas demostrativos basados en inteligencia artificial que buscan colaborar directamente con controladores aéreos y pilotos en situaciones donde el análisis de grandes cantidades de información resulta fundamental para tomar decisiones.

Los avances fueron presentados el 25 de junio de 2026, después de aproximadamente cuatro años de investigación desarrollada junto con instituciones científicas, organismos aeronáuticos y empresas vinculadas al sector.

La iniciativa responde a un desafío creciente para la aviación internacional: el aumento del tráfico aéreo y la necesidad de gestionar operaciones cada vez más complejas sin incrementar innecesariamente la carga de trabajo de los profesionales responsables de garantizar la seguridad de los vuelos.

Uno de los desarrollos más destacados es DIRC, siglas de Digital Interactive Reliable Controller, un controlador de tránsito aéreo digital diseñado para trabajar como integrante de un equipo junto con los controladores humanos.

A diferencia de los sistemas convencionales que únicamente presentan información o alertas, DIRC ha sido desarrollado para analizar situaciones operativas, proporcionar recomendaciones y asumir determinadas tareas de manera independiente dentro de un esquema de colaboración supervisada.

El sistema puede evaluar información relacionada con el tráfico aéreo y ayudar a distribuir determinadas actividades entre los operadores humanos y la herramienta digital. De esta manera, el proyecto explora un modelo en el que la inteligencia artificial no solamente funciona como una pantalla de consulta, sino como un colaborador capaz de participar activamente en determinadas funciones de gestión.

Uno de los resultados más llamativos se obtuvo durante las simulaciones realizadas por los investigadores. Según el DLR, la colaboración entre controladores humanos y el sistema DIRC permitió gestionar hasta un 25 % más de tráfico que el volumen máximo de referencia establecido para un sector de espacio aéreo en las condiciones evaluadas.

Este resultado debe interpretarse dentro del entorno experimental del proyecto y no como una ampliación ya autorizada de la capacidad de los sectores de control aéreo. Sin embargo, demuestra el potencial que podría tener la inteligencia artificial para apoyar la gestión de un espacio aéreo cada vez más congestionado.

El segundo desarrollo es IPAS, denominado Intelligent Pilot Assistance System, un asistente inteligente diseñado para apoyar a los pilotos dentro de la cabina de vuelo.

Su objetivo es ayudar a las tripulaciones a procesar grandes cantidades de información, especialmente cuando deben evaluar alternativas durante situaciones que requieren decisiones rápidas. Entre los escenarios estudiados se encuentran la selección de rutas alternativas y la identificación de aeropuertos adecuados para realizar un aterrizaje alternativo.

En una operación real, los pilotos pueden necesitar considerar diferentes variables al mismo tiempo: condiciones meteorológicas, disponibilidad de aeropuertos, restricciones del espacio aéreo, características de la aeronave, autonomía restante y condiciones operativas del destino. La capacidad de analizar rápidamente todos estos factores resulta fundamental cuando se presenta una situación imprevista.

IPAS busca organizar y procesar esa información para presentar alternativas que faciliten el análisis de la tripulación. No obstante, el sistema está concebido como una herramienta de asistencia y no como un reemplazo de la autoridad del piloto al mando.

Uno de los puntos centrales de la investigación alemana es precisamente la confianza que debe existir entre los profesionales y los sistemas inteligentes. El DLR sostiene que no basta con desarrollar una inteligencia artificial capaz de generar recomendaciones: también es necesario que sus usuarios comprendan cómo funciona, cuáles son sus limitaciones y por qué presenta determinadas alternativas.

Por ese motivo, el proyecto también estudió las condiciones necesarias para que la interacción entre humanos y máquinas sea transparente, comprensible y segura. Entre sus recomendaciones figuran la formación adecuada de los profesionales, la introducción gradual de nuevas funcionalidades y la supervisión humana de las decisiones relevantes.

La investigación contó con la participación de organizaciones relacionadas con la gestión del tránsito aéreo, entre ellas la autoridad alemana de control de navegación aérea DFS, Austro Control, la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA), la Federación Internacional de Asociaciones de Controladores de Tránsito Aéreo y la Universidad de Lübeck.

El desarrollo de estas tecnologías podría tener importantes implicancias para el futuro de la aviación europea. En un escenario de crecimiento sostenido del tráfico aéreo, los sistemas inteligentes podrían ayudar a distribuir mejor la carga de trabajo, procesar información compleja y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones operativas cambiantes.

Aunque DIRC e IPAS todavía representan desarrollos demostrativos y no sistemas cuya utilización comercial generalizada haya sido autorizada, sus resultados muestran una dirección clara para la investigación aeronáutica: construir una aviación en la que los profesionales humanos puedan trabajar junto a sistemas de inteligencia artificial, aprovechando su capacidad de procesamiento sin renunciar al control y la responsabilidad humana.

Fuente: Centro Aeroespacial Alemán (DLR), 25 de junio de 2026. https://www.dlr.de/en/latest/news/2026/ai-opens-up-new-possibilities-for-air-traffic-control-and-the-cockpit