REINO UNIDO Y GOOGLE PONEN EN MARCHA UN PROYECTO DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA REDUCIR EL IMPACTO CLIMÁTICO DE LOS VUELOS SOBRE EL ATLÁNTICO NORTE

Operation Blue Skies representa así una de las aplicaciones más interesantes de la inteligencia artificial en la sostenibilidad aeronáutica: utilizar modelos predictivos para que los vuelos comerciales no solamente sean más eficientes, sino que también puedan reducir determinados efectos de su operación sobre el clima.

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(Aeronoticias): REINO UNIDO.— La inteligencia artificial podría convertirse en una nueva herramienta para reducir el impacto ambiental de la aviación comercial. El Gobierno británico, Google y un grupo de instituciones científicas y aeronáuticas pusieron en marcha Operation Blue Skies, un proyecto de investigación que busca modificar estratégicamente determinadas trayectorias de vuelo para evitar la formación de estelas de condensación persistentes que contribuyen al calentamiento de la atmósfera.

La iniciativa fue anunciada el 18 de agosto de 2026 y contempla una inversión total de cinco millones de libras esterlinas, dentro de un programa de aproximadamente 30 meses. De ese presupuesto, 2,65 millones de libras corresponden a financiación del Departamento de Transporte del Reino Unido.

El proyecto se desarrollará en el espacio aéreo oceánico de Shanwick, controlado por el proveedor británico de servicios de navegación aérea NATS y situado sobre el Atlántico Norte. Esta región forma parte de uno de los principales corredores utilizados por aeronaves comerciales que conectan Europa con América del Norte.

El fundamento científico de la iniciativa se encuentra en las denominadas contrails, o estelas de condensación. Se trata de las líneas blancas que pueden observarse detrás de los aviones cuando los gases de escape y el vapor de agua interactúan con las condiciones atmosféricas a gran altitud, formando cristales de hielo.

Aunque muchas de estas estelas desaparecen rápidamente, algunas permanecen durante periodos prolongados y pueden expandirse hasta formar nubes delgadas. Bajo determinadas condiciones atmosféricas, estas formaciones pueden atrapar parte de la radiación infrarroja que emite la Tierra y contribuir al calentamiento climático.

El desafío consiste en identificar con suficiente anticipación las zonas atmosféricas donde existe una mayor probabilidad de generar estas estelas persistentes. Para ello, Google aportará modelos de inteligencia artificial que utilizarán información meteorológica, aprendizaje automático e imágenes satelitales para predecir las condiciones favorables a su formación.

A partir de estas predicciones, los responsables de planificación de vuelos y los controladores de tránsito aéreo podrán evaluar pequeños cambios de altitud en determinadas aeronaves. La finalidad será evitar las regiones atmosféricas más sensibles sin comprometer la seguridad, las separaciones entre aviones ni las condiciones operativas del tráfico aéreo.

Una de las características más importantes del proyecto es que no plantea cambiar radicalmente las rutas comerciales ni desarrollar una nueva generación de aeronaves. Su propuesta consiste en aprovechar mejor la información disponible para realizar ajustes relativamente pequeños en los perfiles de vuelo.

La coordinación estará a cargo de NATS, que deberá integrar las pruebas dentro de los procedimientos de gestión del espacio aéreo, realizar las evaluaciones de seguridad correspondientes y preparar a los controladores involucrados.

El consorcio también cuenta con la participación del Met Office, el servicio meteorológico británico, encargado de aportar capacidades de predicción atmosférica. Asimismo, investigadores del Imperial College London y de la Universidad de Cambridge participarán en la evaluación independiente de los resultados científicos y ambientales.

Google, por su parte, contribuirá con capacidades de investigación en inteligencia artificial, procesamiento de imágenes satelitales e infraestructura informática. Según la compañía, su participación representa una aportación tecnológica valorada en aproximadamente 1,4 millones de libras esterlinas.

El programa contempla dos periodos de pruebas operativas durante los meses de invierno de 2026-2027 y 2027-2028, con el objetivo de evaluar tanto la viabilidad técnica como los beneficios ambientales de las modificaciones de trayectoria.

De acuerdo con la información publicada por Google, alrededor de 10.000 vuelos procedentes de cientos de ciudades atravesarán el espacio aéreo de Shanwick durante las horas de prueba cada año. Solamente una proporción de esos vuelos que tengan previsto atravesar regiones sensibles a la formación de estelas será considerada para posibles desviaciones.

La importancia de este proyecto radica en que introduce una nueva variable en la planificación aeronáutica: además del tiempo de vuelo, el consumo de combustible y las condiciones de seguridad, también se busca considerar el impacto climático de determinadas trayectorias.

Sin embargo, estos ajustes deberán evaluarse cuidadosamente. Modificar la altitud de una aeronave puede tener consecuencias sobre el consumo de combustible, las condiciones meteorológicas y la organización del tráfico aéreo. Por ello, el beneficio ambiental debe analizarse de manera integral y no únicamente en función de la reducción de estelas.

Si los ensayos ofrecen resultados positivos, la metodología podría convertirse en una herramienta complementaria para la gestión climática de la aviación internacional y abrir la puerta a proyectos similares en otros corredores aéreos de gran circulación.

Operation Blue Skies representa así una de las aplicaciones más interesantes de la inteligencia artificial en la sostenibilidad aeronáutica: utilizar modelos predictivos para que los vuelos comerciales no solamente sean más eficientes, sino que también puedan reducir determinados efectos de su operación sobre el clima.

Fuente: NATS y Google, anuncio de Operation Blue Skies del 18 de agosto de 2026. https://www.nats.aero/news/operation-blue-skies-takes-off-landmark-oceanic-airspace-trial-to-test-ai-driven-contrail-avoidance/