(Aeronoticias): ESTADOS UNIDOS.— Boeing recibió un nuevo contrato del Departamento de Guerra de Estados Unidos por US$2.380 millones para fabricar 22 cazas F-15EX Eagle II destinados a la Fuerza Aérea estadounidense, ampliando nuevamente la flota de este avión de combate y llevando a 120 el número total de aeronaves F-15EX contempladas bajo contratos con el servicio estadounidense.
El anuncio fue realizado este 29 de septiembre de 2026 y representa una nueva fase en el programa de modernización de los cazas F-15 de la Fuerza Aérea. El F-15EX es la evolución más reciente de una familia de aviones que comenzó a operar hace décadas, pero incorpora una arquitectura modernizada de aviónica, sistemas de misión, controles de vuelo y capacidad para transportar armamento de gran tamaño.
El nuevo contrato permitirá continuar la producción de los F-15EX en las instalaciones de Boeing en St. Louis, Missouri, donde la compañía mantiene la línea de fabricación del modelo. A diferencia de un programa completamente nuevo, el Eagle II aprovecha una plataforma conocida y una infraestructura industrial ya existente, pero incorpora sistemas desarrollados para las necesidades actuales de la aviación de combate.
El F-15EX pertenece a la familia de cazas F-15, pero no debe confundirse con los modelos F-15C y F-15D que durante décadas desempeñaron funciones de superioridad aérea en la Fuerza Aérea estadounidense. El nuevo avión fue desarrollado como una plataforma modernizada destinada, entre otras funciones, a sustituir progresivamente aeronaves más antiguas y complementar a los cazas de quinta generación.
Uno de los elementos centrales del F-15EX es su capacidad de carga. El avión puede transportar una cantidad considerablemente mayor de armamento que muchos cazas tácticos de menor tamaño, característica que permite utilizarlo para determinadas misiones en las que resulta necesario llevar grandes cantidades o determinados tipos de armas.
La aeronave también incorpora un sistema digital de control de vuelo, una arquitectura de misión abierta y sensores y sistemas electrónicos modernizados. La denominada arquitectura abierta permite introducir nuevas capacidades mediante actualizaciones de software y equipos sin tener que rediseñar completamente el avión cada vez que se incorpora una nueva tecnología.
Otro aspecto importante es su capacidad para operar junto a aeronaves de generaciones diferentes. El concepto de empleo del F-15EX contempla que pueda complementar a plataformas como el F-35, que utilizan características de baja observabilidad y sensores avanzados para determinadas misiones.
El F-15EX, en cambio, no fue diseñado alrededor de la misma filosofía de baja observabilidad. Su función incluye aprovechar su gran capacidad de carga, alcance y potencia para transportar armas y equipos que complementen las capacidades de otros aviones dentro de una fuerza aérea integrada.
El avión utiliza dos motores General Electric F110, una evolución de una familia de motores ampliamente utilizada en distintas variantes del F-15 y F-16. La configuración bimotor proporciona al caza la potencia necesaria para operaciones de alta velocidad y gran carga.
El diseño conserva además las características aerodinámicas fundamentales que han convertido al F-15 en una de las familias de cazas más reconocibles de la aviación militar. Su gran tamaño respecto de otros cazas contemporáneos proporciona espacio para combustible, sensores, sistemas electrónicos y armamento.
La Fuerza Aérea estadounidense ha definido al F-15EX como un elemento de modernización de su flota de cazas de cuarta generación. Los documentos presupuestarios del Departamento de Defensa describen al Eagle II como un derivado modernizado del F-15E, con controles de vuelo avanzados, sensores mejorados y una mayor capacidad de armas y alcance.
El programa también busca aprovechar la infraestructura industrial existente. Mantener una línea de producción activa permite que Boeing continúe fabricando nuevos ejemplares sin tener que desarrollar nuevamente toda la cadena industrial asociada con el F-15.
Esto tiene importancia desde el punto de vista logístico. Un avión de combate no solamente requiere una célula y motores: necesita componentes electrónicos, sistemas hidráulicos, equipos de comunicaciones, sensores, software, repuestos y una red de mantenimiento capaz de sostenerlo durante décadas.
El contrato anunciado ahora eleva a 120 los F-15EX que Boeing tiene bajo contrato con la Fuerza Aérea estadounidense. La cifra representa una ampliación significativa respecto de los primeros lotes adquiridos durante el inicio del programa.
El F-15EX también ha despertado interés internacional. La misma familia de aeronaves ha sido utilizada como referencia para programas de exportación, mientras que países operadores del F-15 han desarrollado sus propias variantes con diferentes configuraciones de aviónica, armamento y sistemas de misión.
Dentro de Estados Unidos, el Eagle II está destinado a ocupar una posición complementaria frente al F-35. Mientras el F-35 está diseñado alrededor de características de baja observabilidad, sensores integrados y capacidad de operar en entornos altamente disputados, el F-15EX aporta una plataforma de mayor tamaño y capacidad de carga.
Esta combinación permite que ambos tipos de aeronaves puedan formar parte de una misma estructura de operaciones. El F-15EX puede transportar determinadas armas de gran tamaño mientras otras plataformas proporcionan diferentes capacidades de detección, penetración o recopilación de información.
La modernización también incluye mejoras en los sistemas de supervivencia. Los documentos presupuestarios estadounidenses contemplan inversiones para mejorar la capacidad de los F-15E y F-15EX para detectar y responder ante amenazas, además de actualizaciones de software operacional, navegación y comunicaciones.
Boeing señala que el nuevo contrato forma parte de la continuidad de producción del Eagle II y que el número total de aeronaves bajo contrato estadounidense llega ahora a 120. El fabricante mantiene así una línea de producción activa para uno de los programas de cazas de mayor trayectoria de la industria aeronáutica estadounidense.
El nuevo pedido también demuestra que, pese a la llegada de cazas de quinta generación, Estados Unidos continúa invirtiendo en plataformas derivadas de diseños anteriores cuando estas pueden proporcionar capacidades específicas dentro de una fuerza aérea moderna.
El F-15EX no representa simplemente la fabricación de otra versión del F-15 original. El avión combina la aerodinámica de una plataforma probada durante décadas con sistemas digitales, sensores, comunicaciones y armamento desarrollados para las necesidades actuales.
Con los 22 ejemplares adicionales anunciados este 29 de septiembre, Boeing continuará produciendo el Eagle II en St. Louis mientras la Fuerza Aérea estadounidense avanza en la renovación de su flota de cazas. El contrato mantiene además activa una cadena industrial que combina décadas de experiencia en el diseño del F-15 con tecnologías desarrolladas para la aviación de combate moderna.
Fuente: Sebastian Palacin



