(Aeronoticias): SUIZA.— El fabricante suizo Pilatus anunció la certificación del sistema Safety Autoland para su nuevo PC-12 PRO, una tecnología que permite que la aeronave tome el control de manera automática y ejecute un aterrizaje de emergencia si el piloto queda incapacitado durante el vuelo.
La certificación fue otorgada tanto por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) como por la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA), habilitando el uso del sistema en el nuevo modelo de avión turbohélice monomotor de Pilatus. El anuncio fue realizado por el fabricante el 24 de septiembre de 2026.
El Safety Autoland forma parte de la nueva cabina del PC-12 PRO, basada en la plataforma Garmin G3000 PRIME. Su objetivo específico es responder ante situaciones de emergencia en las que el piloto deje de poder controlar la aeronave, por ejemplo, debido a una emergencia médica.
El sistema puede activarse mediante un botón específico o detectar que el piloto ha dejado de responder. Una vez activado, el avión asume automáticamente el control de vuelo y comienza a analizar diferentes parámetros para determinar cómo completar el aterrizaje.
Entre los datos que utiliza se encuentran las condiciones meteorológicas, el estado de la aeronave, la navegación, el terreno disponible y las características de las pistas cercanas. Con esta información, el sistema selecciona un aeropuerto adecuado para realizar el aterrizaje de emergencia.
La selección no se limita simplemente al aeropuerto más cercano. El sistema considera factores como la longitud de la pista, el viento, las condiciones meteorológicas, el combustible restante y la capacidad del aeropuerto para recibir la aeronave. Posteriormente calcula una ruta que busca evitar obstáculos y terreno elevado.
Una vez establecida la ruta, el sistema puede encargarse de diferentes fases de la operación que normalmente requieren la intervención del piloto. Entre ellas se encuentran la configuración de los flaps, la extensión del tren de aterrizaje, determinados sistemas de iluminación y otros elementos necesarios para preparar el avión para la aproximación.
Una de las características más relevantes es que el Safety Autoland también puede encargarse de las comunicaciones con el control de tráfico aéreo. El sistema transmite automáticamente información a los controladores mediante las frecuencias correspondientes, indicando que la aeronave se encuentra en una situación de emergencia y que está ejecutando un aterrizaje automático.
Durante las pruebas de certificación, Pilatus sometió el sistema a diferentes escenarios para demostrar que podía completar el proceso desde la activación de la función hasta el aterrizaje. El objetivo de las pruebas fue comprobar no solamente la capacidad de controlar la aeronave, sino también la gestión de las diferentes etapas de la emergencia.
El sistema representa una evolución importante para los aviones de aviación general y ejecutiva, especialmente porque una eventual incapacitación del único piloto a bordo puede dejar a los pasajeros sin una persona capaz de continuar manualmente el vuelo.
El PC-12 PRO es un avión turbohélice monomotor destinado a operaciones ejecutivas, corporativas, de transporte de pasajeros y otras misiones especializadas. La aeronave mantiene el concepto del PC-12, pero incorpora una nueva generación de aviónica y sistemas de asistencia al piloto.
La aeronave utiliza un motor Pratt & Whitney Canada PT6, una familia de motores turbohélice ampliamente utilizada en aviación regional, ejecutiva y utilitaria. Pilatus señala que la familia PT6 acumula más de 60.000 unidades en servicio y más de 400 millones de horas de vuelo.
El PC-12 PRO también incorpora otras funciones de asistencia y protección dentro de su nueva cabina, incluyendo controles de vuelo automáticos, protección electrónica frente a determinadas condiciones de pérdida de control, visión sintética y sistemas de vigilancia meteorológica.
El Safety Autoland, sin embargo, tiene una característica que lo diferencia de los sistemas tradicionales de piloto automático: no está diseñado simplemente para ayudar al piloto durante un vuelo normal, sino para asumir el control completo de la aeronave cuando se presenta una emergencia que impide al piloto continuar operando el avión. Garmin establece que el sistema está destinado exclusivamente a situaciones de emergencia.
Una vez que la aeronave se encuentra en aproximación, el sistema continúa gestionando automáticamente la configuración necesaria para el aterrizaje. Después de tocar pista, también puede completar determinadas acciones posteriores, incluyendo comunicaciones y apagado del motor, según la configuración certificada del sistema.
La incorporación de esta tecnología al PC-12 PRO también refleja una tendencia que se está extendiendo en la aviación: utilizar sistemas automatizados no solamente para reducir la carga de trabajo de los pilotos, sino para proporcionar una alternativa cuando una emergencia impide que una persona pueda continuar controlando la aeronave.
No obstante, el sistema tiene limitaciones. Garmin señala que el Autoland necesita que determinados sistemas de aviónica y control permanezcan operativos y que existen situaciones, como determinados vuelos sobre zonas remotas o grandes extensiones de agua, en las que puede no existir un aeropuerto adecuado dentro de los parámetros disponibles para realizar el aterrizaje automático.
Con la certificación de la FAA y EASA, Pilatus convierte al PC-12 PRO en uno de los aviones de su categoría que incorpora esta capacidad de aterrizaje automático de emergencia como parte de su equipamiento certificado.
El nuevo sistema no pretende reemplazar al piloto durante las operaciones normales, sino proporcionar una última alternativa tecnológica ante uno de los escenarios más críticos de la aviación: que la persona encargada de volar el avión deje de estar en condiciones de hacerlo.
Fuente: Sebastian Palacin



