(Aeronoticias): El 28 de enero de 1994, el Avistamiento Air France 3532 se convirtió en uno de los incidentes más serios y documentados en la aviación civil europea.
El vuelo operado por Air France, un Airbus A320, cubría una ruta doméstica dentro de Francia cuando, en condiciones meteorológicas estables, la tripulación detectó un objeto inusual a gran altitud.
El capitán Jean-Charles Duboc reportó haber observado una estructura oscura de gran tamaño que se desplazaba en dirección opuesta al avión. Según su testimonio, el objeto tenía forma discoidal o lenticular, con bordes definidos y sin ningún tipo de señalización luminosa típica de aeronaves.
El objeto cruzó frente al avión a una distancia estimada de varios kilómetros, manteniendo una trayectoria estable y silenciosa. La observación fue lo suficientemente clara como para que otros miembros de la tripulación también confirmaran su presencia.
Lo que elevó el nivel del incidente fue la confirmación parcial por parte de radares militares. Sistemas de defensa aérea detectaron un eco en la misma zona y en el mismo intervalo de tiempo, lo que respaldó el testimonio del piloto.
El evento fue investigado posteriormente por el CNES a través de su unidad especializada en fenómenos aeroespaciales, el GEIPAN.
El análisis descartó tráfico aéreo convencional, globos meteorológicos y fenómenos atmosféricos conocidos. Tampoco se encontraron ejercicios militares en la zona que pudieran explicar la presencia del objeto.
A diferencia de otros casos, este destacó por la claridad del testimonio, la experiencia del piloto y la coincidencia con datos de radar, lo que lo convirtió en uno de los expedientes más sólidos en Europa.
Expertos señalaron que el comportamiento del objeto —vuelo estable, ausencia de firma visible y gran tamaño— no correspondía a ninguna aeronave conocida en ese momento.
El capitán Duboc mantuvo su versión de los hechos durante años, reforzando la consistencia del caso frente a investigaciones posteriores.
Hasta hoy, el incidente sigue sin una explicación definitiva, siendo catalogado como un fenómeno aéreo no identificado.
El caso Air France 3532 continúa siendo uno de los encuentros más creíbles en la aviación comercial, destacando por la combinación de testimonio profesional, condiciones controladas y respaldo técnico.
Fuente: Sebastian Palacin



