(Aeronoticias): El 7 de noviembre de 2006, el Avistamiento OVNI O’Hare 2006 tuvo lugar en el concurrido aeropuerto internacional de Chicago, específicamente en el Aeropuerto Internacional O’Hare, uno de los más transitados del mundo.
El incidente ocurrió en horas de la tarde, cuando varios empleados de United Airlines comenzaron a notar un objeto inusual suspendido sobre la puerta de embarque C17. Según los testimonios, el objeto tenía forma de disco u óvalo, con un aspecto metálico oscuro y sin luces visibles.
Lo más llamativo fue que el objeto permaneció completamente inmóvil durante varios minutos, a baja altitud, sin emitir sonido alguno, a pesar del intenso tráfico aéreo en la zona.
Varios trabajadores —incluyendo personal de rampa, supervisores y pilotos— confirmaron haber visto el mismo objeto desde diferentes ángulos, lo que redujo la posibilidad de una ilusión óptica.
Tras ese periodo de inmovilidad, el objeto aceleró de manera abrupta en dirección vertical, desapareciendo a gran velocidad. En ese momento, testigos afirmaron que atravesó la capa de nubes, dejando un agujero circular claramente visible en el cielo.
Este fenómeno, descrito como una “apertura limpia” en la nubosidad, permaneció visible durante varios minutos antes de cerrarse nuevamente, lo que llamó aún más la atención de los presentes.
El evento no fue registrado oficialmente por radares públicos, lo que generó dudas y controversia. Sin embargo, la cantidad de testigos directos —muchos de ellos trabajadores experimentados en aviación— dio peso al caso.
La Administración Federal de Aviación declaró que no investigaba este tipo de incidentes y sugirió que el fenómeno podría haber sido causado por condiciones meteorológicas.
No obstante, meteorólogos y expertos cuestionaron esta explicación, ya que el tipo de “agujero” descrito no coincidía completamente con fenómenos conocidos como “fallstreak holes” o agujeros de nube por congelación.
El caso se hizo público meses después, generando atención mediática internacional y debate entre expertos en aviación y fenómenos atmosféricos.
A diferencia de otros eventos, este ocurrió en un entorno altamente controlado y observado, lo que lo convierte en uno de los incidentes más intrigantes en un aeropuerto civil.
Hasta hoy, no existe una explicación definitiva sobre lo ocurrido en O’Hare, manteniéndose como uno de los misterios más comentados dentro de la aviación moderna.
Fuente: Sebastian Palacin



