¿Por qué los aviones vuelan con un solo motor cuando uno falla? La certificación que sorprendió a la industria aérea

En conclusión, aunque perder un motor puede parecer una emergencia grave, los aviones comerciales modernos están preparados para afrontarla. Su diseño, las pruebas de certificación y el entrenamiento constante de las tripulaciones permiten que una situación de este tipo pueda resolverse de forma segura, demostrando por qué la aviación continúa siendo uno de los medios de transporte más seguros del mundo.

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(Aeronoticias): Para muchos pasajeros, imaginar que un avión pierde uno de sus motores puede parecer una situación catastrófica. Sin embargo, en la aviación comercial moderna, las aeronaves están diseñadas precisamente para continuar volando de forma segura incluso si uno de sus motores deja de funcionar.

Lejos de ser una maniobra improvisada, esta capacidad forma parte de las exigentes certificaciones que todo fabricante debe superar antes de que un avión pueda transportar pasajeros.

Durante el proceso de certificación, organismos como la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) y la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) exigen demostrar que la aeronave puede despegar, ascender, mantener una altitud segura y aterrizar utilizando únicamente un motor operativo.

Estas pruebas se realizan deliberadamente durante vuelos de ensayo.

Los pilotos de pruebas apagan uno de los motores o simulan su pérdida para comprobar el comportamiento del avión en distintas fases del vuelo.

El objetivo es verificar que los sistemas de control, la estabilidad y el rendimiento cumplen con los márgenes de seguridad establecidos por las autoridades aeronáuticas.

Los modernos aviones comerciales cuentan con sistemas que compensan automáticamente la pérdida de potencia.

Cuando un motor deja de producir empuje, la aeronave tiende naturalmente a girar hacia ese lado. Para corregir este efecto, los pilotos utilizan el timón de dirección y otros controles, mientras algunos sistemas automáticos ayudan a mantener la trayectoria.

Además, los motores actuales presentan índices de confiabilidad extremadamente altos.

La probabilidad de una falla total es muy baja gracias a los estrictos programas de mantenimiento, inspecciones periódicas y monitoreo continuo del funcionamiento de cada componente.

Incluso si se produce una falla, los procedimientos internacionales establecen que la tripulación debe desviarse hacia el aeropuerto adecuado más cercano, donde podrá realizar un aterrizaje seguro.

Esta capacidad también está relacionada con certificaciones como ETOPS, que permiten a los aviones bimotores realizar vuelos de larga distancia sobre océanos y regiones remotas tras demostrar que pueden continuar operando de forma segura con un solo motor durante el tiempo necesario para llegar a un aeropuerto alternativo.

Casos documentados en distintas partes del mundo muestran que numerosos vuelos han aterrizado exitosamente después de la pérdida de un motor, sin que los pasajeros sufrieran lesiones.

Estos incidentes son investigados cuidadosamente y, en la mayoría de las ocasiones, los sistemas de seguridad funcionan exactamente como fueron diseñados.

Especialistas destacan que la redundancia es uno de los principios fundamentales de la ingeniería aeronáutica.

No solo existen motores de respaldo en términos operativos, sino también múltiples sistemas duplicados para energía eléctrica, hidráulica, navegación y control de vuelo.

En conclusión, aunque perder un motor puede parecer una emergencia grave, los aviones comerciales modernos están preparados para afrontarla. Su diseño, las pruebas de certificación y el entrenamiento constante de las tripulaciones permiten que una situación de este tipo pueda resolverse de forma segura, demostrando por qué la aviación continúa siendo uno de los medios de transporte más seguros del mundo.

Fuente: Sebastian Palacin