(Aeronoticias): PAÍSES BAJOS.— KLM dio un nuevo paso en la renovación de su flota de largo radio con la llegada de su primer Airbus A350-900 al aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, incorporando por primera vez este modelo de fuselaje ancho a la flota de la aerolínea neerlandesa.
La aeronave aterrizó en Schiphol el 2 de octubre, procedente de Toulouse, después de completar el proceso de entrega. El avión, registrado como PH-ZNA y bautizado como “De Nachtwacht” —La ronda de noche—, marca el inicio de una renovación de la flota intercontinental que KLM viene preparando desde hace varios años.
El A350-900 es el primero de un total de 22 unidades que KLM incorporará dentro de su programa de modernización. La compañía busca sustituir progresivamente parte de sus aeronaves intercontinentales más antiguas por aviones de nueva generación con mejores niveles de eficiencia y menores emisiones.
La llegada del A350 representa además un cambio importante para una aerolínea que durante décadas ha utilizado principalmente modelos de Boeing y Airbus de generaciones anteriores en sus rutas de largo alcance. El nuevo avión se incorpora a una flota que ya incluye aeronaves como los Boeing 777 y 787 y los Airbus A330.
El A350 fue diseñado desde el principio como un avión de fuselaje ancho de nueva generación. Su estructura utiliza una elevada proporción de materiales compuestos y combina una aerodinámica optimizada con motores de última generación, características que permiten reducir el consumo de combustible frente a aviones de generaciones anteriores de tamaño comparable.
KLM destaca precisamente estas características como una de las razones principales para incorporar el modelo. La aerolínea describe al A350 como más silencioso, eficiente y confortable para los pasajeros que los aviones que progresivamente reemplazará.
La aeronave de KLM está configurada con 331 asientos, distribuidos entre tres clases de servicio. La configuración incluye 34 asientos en World Business Class, 26 en Premium Comfort y 271 en Economy, permitiendo transportar un elevado número de pasajeros en rutas intercontinentales.
El avión también representa una nueva herramienta para la estrategia de capacidad de KLM. Al disponer de una aeronave moderna de gran tamaño, la compañía puede mantener conexiones de larga distancia con una capacidad elevada mientras reduce progresivamente la dependencia de aeronaves más antiguas.
El primer A350 no comenzará inmediatamente a operar vuelos comerciales regulares. KLM tiene previsto introducirlo en el servicio de pasajeros a partir del 30 de octubre, inicialmente en la ruta entre Ámsterdam y Toronto, Canadá.
La elección de Toronto como uno de los primeros destinos permitirá a KLM poner en operación el nuevo avión en una ruta intercontinental de alta demanda. Posteriormente, la compañía prevé ampliar progresivamente la utilización del modelo hacia otros destinos de su red de largo radio.
La llegada del A350 también está relacionada con el programa general de renovación de KLM, valorado por la compañía en aproximadamente 7.000 millones de euros. El proceso no se limita a los vuelos intercontinentales: KLM también ha incorporado nuevos aviones de pasillo único para renovar su flota europea.
En el segmento de corto y medio radio, la aerolínea está utilizando el Airbus A321neo como uno de los pilares de su renovación. De esta manera, KLM está sustituyendo progresivamente aeronaves más antiguas en dos segmentos diferentes: A321neo para determinadas operaciones europeas y A350 para parte de sus vuelos intercontinentales.
El A350 también aporta ventajas desde el punto de vista de la experiencia a bordo. El diseño de la cabina permite una mayor humedad relativa y una presión de cabina equivalente a una altitud menor que la de muchos aviones anteriores, además de ventanas de mayor tamaño y sistemas de iluminación diseñados para mejorar el ambiente durante vuelos largos.
Desde el punto de vista operativo, uno de los principales objetivos es reducir el consumo de combustible por asiento. En rutas de larga distancia, incluso pequeñas mejoras de eficiencia adquieren una importancia considerable porque un avión puede permanecer en vuelo durante muchas horas y consumir grandes cantidades de combustible en cada operación.
KLM también está intentando reducir la edad media de su flota intercontinental. El A350 permitirá reemplazar progresivamente aeronaves de generaciones anteriores que han prestado servicio durante muchos años y que requieren mayores esfuerzos de mantenimiento y consumo energético.
La llegada del primer ejemplar a Schiphol se produjo después de una etapa de pruebas. El avión había completado vuelos de prueba en septiembre antes de incorporarse oficialmente a la flota de la compañía, permitiendo comprobar sus sistemas y preparar a las tripulaciones y equipos de tierra para la entrada en servicio.
La operación tiene además una dimensión estratégica para Schiphol. El aeropuerto de Ámsterdam es el principal centro de operaciones de KLM y concentra una gran parte de sus conexiones internacionales. La incorporación de aviones más eficientes permite a la aerolínea modernizar su flota sin abandonar el modelo de conectividad basado en Schiphol.
KLM mantiene una extensa red intercontinental desde Ámsterdam, por lo que los nuevos A350 tendrán un papel importante en las rutas hacia Norteamérica, Asia, África y otros mercados de larga distancia. La capacidad del avión permite utilizarlo tanto en rutas de elevada demanda como en determinados mercados donde la eficiencia del modelo resulte favorable.
La renovación también se produce en un momento en que las aerolíneas europeas afrontan una presión creciente para reducir emisiones sin dejar de mantener sus redes internacionales. Aunque el A350 continúa utilizando combustible convencional, su menor consumo por pasajero permite reducir las emisiones asociadas a cada vuelo en comparación con aeronaves de generaciones anteriores.
KLM también participa en iniciativas relacionadas con combustibles sostenibles de aviación, conocidos como SAF. La aerolínea considera que la renovación de la flota y el uso progresivo de combustibles sostenibles forman parte de una estrategia combinada para reducir el impacto ambiental de sus operaciones.
Con la llegada del PH-ZNA, esa estrategia entra ahora en una nueva fase. El avión ya se encuentra en Ámsterdam y será preparado para comenzar sus operaciones comerciales antes de finalizar octubre.
Para KLM, el primer A350-900 no representa simplemente la incorporación de un nuevo tipo de avión. Es el inicio visible de una transformación de su flota intercontinental que continuará durante los próximos años con la llegada de más unidades.
La compañía neerlandesa apuesta así por una nueva generación de aviones de fuselaje ancho para mantener su posición como uno de los principales operadores europeos de largo radio, combinando mayor eficiencia, una cabina renovada y una capacidad adecuada para sus rutas internacionales desde Ámsterdam.
Fuente: Sebastian Palacin



