Mucho es lo que se especuló respecto a las causas de este trágico accidente de aviación y en el camino un controvertido ex piloto de esta línea aérea, Víctor Girao Alatrista que ha sido condenado en el 2010 a dos penas de cárcel por el Poder Judicial peruano publicó una investigación llamada “El último vuelo de Faucett”, que el día de ayer ha sido duramente criticada por uno de los pilotos referentes más importantes en la historia de la aviación civil peruana, el piloto Jhon Elliot del Campo con más de 25,000 horas de vuelos, primer comandante peruano de de “Aerolíneas Peruanas” APSA, Faucett y Japan Airlines durante 25 años, ex gerente de Aeroperu y miembro de la Academia de Historia Aeronáutica del Perú, quien dijo que este libro era “un monumento a la ignorancia aeronáutica” ya que el accidente no se originó por sobrepeso si no por falla humana del piloto, quien voló visual cuando debió volar instrumental.

Esta conclusión de vuelo visual es compartida por los pilotos peruanos de reconocido prestigio nacional e internacional y por los abogados que litigaron en las cortes peruanas y contradice toda perorata del ex piloto de Faucett, Víctor Girao Alatrista, que pretendió demostrar que el accidente se originó por sobrepeso, según refiere el piloto Jhon Elliot del Campo, quien merece credibilidad ya que está precedido de una trayectoria limpia profesionalmente hablando, con más de 25,000 horas de vuelo, en relación con las pocas más de 3,000 que acredita el ex piloto y supuesto experto en Derecho Aéreo, Víctor Girao.
Abogados consultados que defendieron a las familias de Faucett en el Poder Judicial peruano, como el caso de la jurista María Silva Navarro, expresaron que en este libro el piloto Girao dedica un capítulo publicando demandas y documentos que fueron robados a sus autores y se han publicado sin su autorización y en donde se los critica, mientras el autor supuesto especialista en la época nunca fue consultado ni defendió ningún caso en el Poder Judicial y de allí su crítica a los abogados que con éxito y honor defendieron a las familias de Faucett.
La pregunta que nos hacemos es ¿Si supuestamente el autor era un especialista en Derecho Aéreo porque no fue contratado por ninguna de las 123 familias herederas de Faucett si tanto conocía sobre este tema?
Aeronoticias abre el debate para que históricamente se conozca la verdad sobre el trágico accidente de aviación de Faucett del 29 de febrero de 1996. Los Estados parte del Convenio sobre Aviación Civil Internacional están obligados a emitir un informe oficial de acuerdo al anexo 13 al Convenio de Chicago de 1944 y el Perú cumplió su obligación en este accidente de aviación en documento que publicaremos próximamente y que contradice totalmente las apreciaciones subjetivas y carentes de medios probatorios, en donde el autor trata de encontrar responsabilidades basadas en pruebas inexistentes en el caso del sobrepeso, como lo demostró la entrevista del distinguido piloto Jhon Elliot del Campo. Como dice el informe oficial del MTC peruano, la tripulación voló visual cuando debió volar instrumental y esa fue la causa del accidente, la demás elocubraciones y afirmaciones en este libro si podemos llamarlo así, son fruto de la envidia, de la frustración, de la falta de conocimientos aeronáuticos y de la falta de especialización en Derecho Aéreo del autor, que tenemos entendido durante estos ocho años en que supuestamente investigó no sabemos qué, estuvo también estudiando derecho, sus conclusiones no dicen la verdad y son a nuestro criterio fantasiosas por lo que en respecto a la memoria de las víctimas de este accidente de aviación haremos que se abra paso a la verdad en un accidente de aviación que enlutó al país y a las familias de todos los pasajeros y tripulantes fallecidos.
Quien presentó y apadrinó este libro debe recibir el premio a la sublime ignorancia aeronáutica, se basa en hechos falsos, en conclusiones equivocas y publica documentos de abogados, peritos expertos y otras personalidades que no autorizaron su publicación y no avalan esta investigación, como es el caso del piloto Jhon Elliot del Campo, a quien el autor Víctor Girao le publica un peritaje sin que su autor Jhon Elliot se lo haya entregado y mucho menos autorizado a publicar.