Buenos Aires y el resto de las provincias del norte y centro de la Argentina ya llevan más de 10 días de temperaturas extremas, por eso el organismo resolvió ayer elevar la alerta desde el nivel amarillo (en el que todavía se encuentra) a naranja para el viernes y sábado, cuando volverían a subir las marcas, según lo pronosticado. Este sistema pretende dar cuenta de la relación de las variables meteorológicas (el calor) con la mortalidad diaria que tiene lugar en Buenos Aires.
El SMN prevé para hoy y mañana jornadas algo nubladas, con elevada sensación térmica. Las temperaturas oscilarán entre los 24 y los 34 grados.
Para el viernes, día en que cambiará el nivel de alerta, la temperatura máxima ascenderá a 35 grados bajo un cielo despejado.
En tanto, el sábado, el tiempo seguirá caluroso, pero hacia la tarde/noche desmejorará. Se pronostica tiempo inestable y una elevada sensación térmica.
Se recomienda a la población que consuman mucho líquido, coman líviano (frutas y verduras), vistan colores claros y eviten la exposición al sol entre las 10 AM y las 6 PM para evitar así el riesgo a padecer un golpe de calor.