(Aeronoticias).- Para saber si una primera cita dará frutos, sólo bastan tres preguntas, dice Christian Rudder, uno de los fundadores del sitio de citas estadounidense OkCupid: «¿Te gustan las películas de terror?» «¿Alguna vez has viajado solo/a por otro país?» «¿No sería divertido dejar todo e irse a vivir a un velero?»
¿Por qué? Porque las respuestas suelen coincidir en la primera cita de una futura pareja, dice el experto en citas en internet. Rudder descubrió esto al analizar grandes cantidades de datos de miembros de OkCupid que terminaron encontrando pareja. Agencias de citas como OKCupid, Match.com, eHarmony y muchas otras, acumulan estos datos al hacerles preguntas personales a los usuarios cuando se registran.
CENTRAL DE DATOS
Algunas agencias hacen un máximo de 400 preguntas, y las respuestas se almacenan en grandes repositorios de datos. Match.com estima que tiene más de 70 terabytes (70.000 gigabytes) de datos sobre sus clientes.
La aplicación de análisis de grandes datos (concepto conocido como “big data”) a estos tesoros de la información les permite a las agencias ofrecer mejores resultados para sus clientes. Y más clientes satisfechos significan mayores ganancias.
MUCHAS MENTIRAS
Sin embargo, hay un problema: la gente miente . Para presentar lo que creen que es la mejor imagen de sí mismos, los clientes dan información que no siempre es exacta: los hombres suelen esconder la verdad acerca de la edad, la altura y los ingresos, mientras que con mujeres mienten con la edad, el peso y el físico.
Rudder añade que muchos usuarios también dan información inexacta sobre sí mismos sin querer. «Mi intuición es que la mayoría de lo que ingresan los usuarios es cierto, pero que la gente se malinterpreta a sí misma», dice. Los datos inexactos son un problema, ya que pueden conducir a citas equivocadas, por lo que algunas agencias de citas están explorando maneras de complementar los datos proporcionados por el usuario con otras fuentes.
Con el permiso de los usuarios, los servicios de citas podrían acceder a grandes cantidades de datos procedentes de fuentes como su navegador e historiales de búsqueda, las películas que suele ver en servicios como Netflix y Lovefilm e historiales de compra en tiendas en línea como Amazon.
Pero el problema con este enfoque es que hay un límite en la cantidad de datos que son realmente útiles, cree Rudder. «Si simplemente recogemos más datos no quiere decir que obtendremos mejores resultados», explica.
Con información de El Comercio.