(Aeronoticias): POLONIA.— Ryanair anunció una nueva expansión de sus operaciones en Varsovia para la temporada de invierno de 2026, con la incorporación de tres aviones adicionales a su base del aeropuerto de Varsovia-Modlin y una inversión anunciada de US$300 millones. La compañía prevé alcanzar nueve aeronaves basadas en este aeropuerto y ampliar considerablemente su red de conexiones desde la capital polaca.
El anuncio realizado este 29 de septiembre contempla un total de 30 rutas desde Varsovia-Modlin durante el invierno, incluyendo 11 conexiones nuevas. Entre los nuevos destinos figuran Birmingham, Bratislava, Bristol, Budapest, Copenhague, Edimburgo, Manchester, Palma de Mallorca, Shannon, Estocolmo y Zagreb. La compañía también incrementará las frecuencias en varias rutas existentes.
Con la llegada de los tres nuevos aviones, la flota basada por Ryanair en Modlin pasará a nueve aeronaves. La aerolínea calcula que esta ampliación permitirá prácticamente duplicar el tráfico anual del aeropuerto asociado a sus operaciones, hasta alcanzar aproximadamente 3,2 millones de pasajeros al año.
La expansión no se limita a Modlin. Ryanair también aumentará su presencia en el principal aeropuerto de la capital, Varsovia-Chopin, donde anunció 16 rutas para la temporada de invierno, siete de ellas nuevas. Entre los nuevos destinos aparecen Bari, Bolonia, Catania, Liverpool, Nápoles, Turín y Venecia. La aerolínea calcula transportar alrededor de 800.000 pasajeros anuales desde Chopin, un incremento del 50 % respecto de su actividad anterior.
En conjunto, la operación supone que Ryanair tendrá 46 rutas desde los dos aeropuertos de Varsovia durante el invierno de 2026, con 18 conexiones nuevas entre ambos aeródromos. Para una compañía de bajo costo, el aumento de aeronaves basadas localmente es especialmente importante porque permite construir una programación alrededor de esos aviones y utilizarlos en varias rotaciones durante el mismo día.
El concepto de avión basado significa que la aeronave permanece asignada operacionalmente a una determinada estación. Esto permite comenzar una jornada de vuelos desde Varsovia, regresar al aeropuerto después de cada rotación y continuar posteriormente con otra ruta. La estrategia puede mejorar la utilización diaria de la flota y facilitar la programación de tripulaciones y mantenimiento.
Ryanair señala que la nueva inversión eleva a US$900 millones el valor acumulado de su flota basada en la región de Mazovia, considerando los nueve aviones que tendrá en Modlin. La compañía también afirma que transporta actualmente más de 24 millones de pasajeros anuales hacia y desde 13 aeropuertos polacos.
El crecimiento previsto también tiene una dimensión aeroportuaria. Modlin ya había establecido con Ryanair un acuerdo de largo plazo que contemplaba una expansión de la base y el crecimiento progresivo de su infraestructura. El aeropuerto había informado anteriormente de planes para aumentar el número de posiciones de estacionamiento de aeronaves y los puestos de facturación, precisamente para acompañar el incremento de operaciones.
La infraestructura resulta fundamental porque agregar aviones no significa únicamente agregar vuelos. Cada aeronave requiere una posición de estacionamiento, puertas o posiciones remotas, servicios de handling, combustible, mantenimiento, equipamiento para equipaje, personal de tierra y capacidad suficiente en los controles de seguridad y procesamiento de pasajeros.
En un aeropuerto de crecimiento rápido, la capacidad de la terminal puede convertirse en una limitación incluso antes que la pista. Por ello, el aumento de vuelos obliga a coordinar simultáneamente las operaciones en tierra y en aire.
Modlin, situado al norte de Varsovia, cumple un papel diferente al del aeropuerto Chopin dentro de la red de la capital polaca. La expansión de Ryanair en ambos aeropuertos permite a la compañía utilizar instalaciones distintas y ofrecer una red más amplia desde la misma área metropolitana.
La estrategia también muestra cómo las aerolíneas de bajo costo continúan utilizando aeropuertos secundarios o especializados como plataformas para aumentar capacidad. En lugar de concentrar toda la expansión en el principal aeropuerto de una ciudad, una compañía puede distribuir sus operaciones entre diferentes terminales y aeródromos cuando existe infraestructura disponible y demanda suficiente.
Para los pasajeros, una de las consecuencias más visibles será el aumento de opciones directas desde Varsovia hacia diferentes ciudades europeas. Algunas de las nuevas rutas conectarán Polonia con importantes centros urbanos y turísticos, mientras que otras permitirán conexiones directas hacia mercados regionales que anteriormente no estaban disponibles desde Modlin.
El aeropuerto también está atravesando una etapa de modernización de sus propias instalaciones. Modlin ha programado trabajos de mantenimiento de su pista durante determinadas noches de septiembre, con cierres temporales entre las 23:59 y las 06:00. Fuera de esas ventanas, las operaciones continúan normalmente.
El crecimiento anunciado llega además después de una jornada operacional complicada para Modlin. El 28 de septiembre, un avión de entrenamiento Piper PA-30 realizó un aterrizaje sin desplegar el tren de aterrizaje y terminó detenido sobre la pista. Las dos personas que se encontraban a bordo resultaron ilesas y las operaciones fueron restablecidas posteriormente, una vez retirado el avión y completadas las labores de seguridad.
Ese episodio no está relacionado con la expansión comercial anunciada por Ryanair, pero demuestra la importancia de disponer de capacidad operacional suficiente en un aeropuerto con un volumen creciente de movimientos. Cuando una pista queda temporalmente fuera de servicio, incluso durante algunas horas, los efectos pueden extenderse a vuelos que llegan o salen del aeropuerto.
A largo plazo, Modlin busca convertirse en una instalación con una capacidad considerablemente mayor. El acuerdo previo entre el aeropuerto y Ryanair contempla incluso el objetivo de superar los cinco millones de pasajeros anuales hacia 2030, junto con una ampliación de infraestructura y nuevas rutas.
La expansión anunciada ahora representa, por tanto, una nueva etapa dentro de ese proceso. Tres aeronaves adicionales significan más capacidad de transporte basada localmente, 18 nuevas conexiones desde los dos aeropuertos de Varsovia y una programación de invierno mucho más amplia.
Para la aviación europea, el movimiento también refleja cómo las aerolíneas continúan reorganizando sus flotas alrededor de grandes áreas metropolitanas donde existe demanda suficiente para sostener múltiples rutas. En el caso de Varsovia, el crecimiento simultáneo de Modlin y Chopin convierte a la capital polaca en un mercado cada vez más importante dentro de la red europea de Ryanair.
Fuente: Sebastian Palacin



