(Aeronoticias): REINO UNIDO.— El aeropuerto de Leeds Bradford, en Yorkshire, inauguró una nueva zona central de control de seguridad diseñada para aumentar de manera significativa la capacidad de procesamiento de pasajeros y reducir las colas durante los periodos de mayor demanda.
La nueva instalación incorpora tres nuevos carriles de seguridad, mientras que otros dos están previstos para entrar en funcionamiento antes de finalizar el año. Una vez completada esta ampliación, el aeropuerto espera duplicar su capacidad actual de inspección de pasajeros.
Uno de los principales cambios está relacionado con la velocidad de procesamiento. Cada carril puede alcanzar una capacidad de hasta 600 pasajeros por hora, frente a aproximadamente 350 pasajeros por hora con el sistema anterior.
El incremento permitirá que el aeropuerto pueda gestionar un mayor volumen de pasajeros sin necesidad de ampliar proporcionalmente los espacios destinados a las filas de espera. Para una terminal regional que concentra importantes flujos turísticos y de negocios, este tipo de mejora resulta especialmente relevante durante las horas punta.
La nueva Central Search Zone también incorpora sistemas de gestión dinámica de las colas. Esta tecnología permite redistribuir el flujo de pasajeros entre los diferentes puntos de control según la demanda, con el objetivo de evitar que determinados carriles se saturen mientras otros permanecen menos utilizados.
Otro cambio importante es la incorporación de seis puertas electrónicas para escanear las tarjetas de embarque antes de acceder al área de seguridad. El aeropuerto también creó recorridos específicos para pasajeros que utilizan asistencia especial y para quienes emplean el servicio Fast Track.
La tecnología de inspección instalada permite además que los pasajeros puedan mantener determinados artículos dentro del equipaje de mano durante el proceso. Entre ellos se encuentran los dispositivos electrónicos y los líquidos en recipientes de hasta 100 mililitros, reduciendo la necesidad de retirar estos objetos de las maletas antes del control.
La remodelación forma parte del programa LBA, un proyecto de modernización de mayor alcance destinado a transformar progresivamente la infraestructura del aeropuerto.
Leeds Bradford ya completó en 2025 la primera fase del programa, que incluyó una ampliación de la terminal. Esa intervención incrementó el espacio disponible y mejoró áreas como la recogida de equipajes y el control de pasaportes. La segunda fase, actualmente en desarrollo, contempla la renovación de la terminal existente.
El proyecto completo contempla también una evolución considerable de las instalaciones destinadas a los pasajeros. Según el aeropuerto, cuando finalice el programa se habrá conseguido un aumento del 38 % en la superficie de la terminal, un 76 % más de espacio comercial y un 83 % más de asientos.
La capacidad de recogida de equipajes también está siendo ampliada, con un incremento previsto del 77 %, mientras que el número de carriles de seguridad aumentará en un 50 %.
La inversión adquiere especial importancia porque Leeds Bradford es uno de los principales aeropuertos de Yorkshire y sirve a una extensa área de influencia. El aeropuerto gestionó alrededor de 4,3 millones de pasajeros en su último ejercicio fiscal completo, según datos publicados por Aena tras su entrada como accionista mayoritario de la infraestructura.
La modernización no se limita, por tanto, a mejorar la comodidad de los viajeros. También busca aumentar la resiliencia operacional del aeropuerto, permitiendo absorber picos de demanda con mayor facilidad y reduciendo el riesgo de que una acumulación de pasajeros en seguridad termine afectando al funcionamiento de otras áreas de la terminal.
Para la aviación regional británica, estas instalaciones representan una tendencia cada vez más importante: utilizar tecnología de inspección y gestión de pasajeros para aumentar la capacidad de los aeropuertos sin depender exclusivamente de grandes ampliaciones físicas.
Leeds Bradford todavía tiene por delante nuevas etapas de renovación. Pero con la apertura de la Central Search Zone, el aeropuerto ya ha dado uno de los pasos más visibles de su transformación: convertir el control de seguridad, tradicionalmente uno de los puntos de mayor congestión de una terminal, en un sistema preparado para procesar considerablemente más pasajeros por hora.
Fuente: Sebastian Palacin



