Insólito: tuvo a Luis Suárez de suplente y hoy es alcoholico

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(Aeronoticias).- Elías Ricardo Figueroa lucha por volver al fútbol luego de haber estado cerca de fichar por el Chelsea.

Tiene 26 años, uno menos que Luis Suárez, al cual dejó en el banco cuando ambos jugaron por la Sub 20 de Uruguay. Fue promesa del fútbol uruguayo, jugó dos mundiales juveniles y entrenó con Chelsea pero hoy Elías Ricardo Figueroa vive una realidad que se aleja de esos sueños de juventud. Él busca vencer su adicción al alcohol y retomar el fútbol.

“Si hay algo de lo que me arrepiento es de todas las ventajas que di como jugador. Tomaba vino cortado, en caja, cerveza, mucha cerveza. Eso me mataba. Estaba muy hinchado y me ahogaba enseguida. No podía correr. El alcohol hace muy mal”, confesó a El Observador de Uruguay.

Trabajaba en un frigorífico hasta que llegó una invitación a la Sub 16. No lo pensó dos veces y aceptó, vistiéndose así de celeste antes de estrenarse con un club profesional, momento que llegó con Liverpool. Con los negriazules, vinieron los goles, las ofertas, la fama y los vicios.

“Estoy agradecido con Liverpool para toda la vida y me quiero retirar jugando ahí, pero la frustración de todas las transferencias que no se concretaron me quemaron la cabeza”, reveló Figueroa.

De Nacional, a ‘Luisito’ se lo llevaron al Groningen. Y la idea del cuadro holandés era armar una dupla charrúa junto Figueroa pero el traspaso no prosperó. Lo mismo pasó con Racing de Santander. Y luego con el Chelsea de José Mourinho vivió otra decepción.

“Ni bien pisé Londres vi a Mourinho pero me recibió su ayudante. Yo me juntaba con Hernán Crespo y con Ricardo Carvalho porque hablaban español. Jugué con la 9 ante Middlesbrough y ganamos 1-0. En ese equipo jugamos Lampard, Robben, Gudjohnsen y yo y me anularon un gol por offside. Casi me muero”, recordó.

Meses después con Sporting Braga lo bajaron del avión. Eso sí, lo más duro fue pasó con Atlético Mineiro: viajó a Sao Paulo, pasó exámenes médicos, fue presentado pero nunca jugó ni se enteró qué sucedió. “Yo trataba de aislarme, pero eso salía en todos los medios y me mataba”.

Y ahí se derumbó: subió de peso, su adicción al alcohol creció y se alejó del ‘verde’. Fueron momentos duros llenos de dolor hasta que un día decidió que era hora de darle un giro radical a su vida y volver a disfrutar de su pasión: el fútbol. Se metió a un centro de rehabilitación y volvió a entrenar duro para retomar su carrera a los 26 años.

“Luis (Suárez) vino a casa para llevarme a comer y mi hermana no lo reconoció. Ahora se quiere matar (risas). Ellos (Suárez y Cavani) triunfaron porque siguieron la línea adecuada. No les guardo rencor. Yo me equivoqué”, asegura hoy tratando de enmendar su camino.

 

Fuente: Depor

Foto: Depor

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