Amprimo: ‘Cipriani no protege a Figari ni al Sodalicio’

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(Aeronoticias).– Lo primero que debemos señalar es que todo abuso o conducta inadecuada denunciada es condenada y debe ser materia de un juzgamiento con todo el peso de la ley, pero creo que aquí hay que distinguir entre lo que son las denuncias o el hacer públicas las denuncias respecto a las conductas de ciertas personas con la intención de hacer una campaña que busca desprestigiar la imagen del cardenal Juan Luis Cipriani.

¿Por qué considera que la publicación de un libro forma parte de una campaña contra el cardenal?

Para mí, es clara esta campaña. El cardenal Cipriani no cumple ninguna labor jurisdiccional en materia eclesiástica y el Tribunal Eclesiástico Interdiocesano, que es la instancia jurídica y canónica encargada de juzgar la conducta de los clérigos en 22 jurisdicciones, no es competente para juzgar denuncias contra laicos ni contra instituciones que son pontificias. El libro, al que usted hace referencia, señala que el señor Luis Fernando Figari es un laico y que la institución Sodalicio es una institución pontificia. Entonces, ellos mismos reconocen que el Tribunal Eclesiástico no es competente para conocer esa materia.

Da la impresión de que no se ha querido actuar para hacer justicia…

El tema es que el Tribunal actúa con reserva porque así lo establece el Código Canónico, porque las personas denunciantes no quieren que esto se conozca, porque, de lo contrario, irían a la Fiscalía. Si los denunciantes quisieran que el tema sea juzgado por la vía común penal, no van al Tribunal Eclesiástico, sino a una fiscalía o una comisaría.

¿Pero el tribunal hizo algo?

Cuando el tribunal conoce de estas denuncias, sabiéndose incompetente, las eleva a Roma. En el Vaticano están las instancias que juzgan a las instituciones pontificias o a los civiles consagrados. Mire usted, hoy sabemos que, desde abril pasado, hace seis meses, mucho antes de la publicación de este libro, la Santa Sede había enviado a un obispo visitador encargado de investigar a la comunidad que está sujeta a cuestionamientos.

¿El Arzobispado de Lima o el cardenal Cipriani no tienen, entonces, competencia para investigar los graves hechos denunciados en el Sodalicio?

En lo absoluto. Yo noto que aquí hay una clara intencionalidad en la publicación del libro, por ejemplo, de generar una campaña de afectación tanto al cardenal como al Opus Dei. Esto se ve en el libro. Vea usted, ni el cardenal ni el Opus Dei han sido guías espirituales. Sin embargo, se les vincula a hechos ajenos. La envidia es poco religiosa y no tiene límites.

¿Existe alguna vinculación del cardenal Cipriani con Luis Fernando Figari o con el Sodalicio?

Ninguna. El Sodalicio es una entidad pontificia, creada en los años 70, y en la cual el cardenal nunca ha participado ni como asesor espiritual.

¿No ha habido ninguna intención de proteger a Figari o al Sodalicio?

Eso se dice y tampoco es verdad. Recibida la denuncia por parte del Tribunal Eclesiástico, que no era competente, esto fue enviado a la Santa Sede. ¿Cuál es la base para afirmar que hubo una protección del cardenal?

De repente se dice eso por el tiempo transcurrido…

Bueno, ¿el tiempo transcurrido cómo puede ser si no eres competente para conocer esa materia? Quiero insistir en que el cardenal no interviene en materia jurisdiccional y el Tribunal es autónomo. No es un subalterno del arzobispado. La Santa Sede tiene sus propios procedimientos y tiempos.

¿Y cuál cree que es el motivo para esta campaña a la que usted refiere?

Bueno, no le perdonan que siga como cardenal, que hable con claridad sobre temas como el aborto y la unión civil, les molesta que su voz sea aceptada por la población. Esto, vinculado a que hay gente asociada a cierta casa de estudios que trata de desacreditarlo.

Doctor Amprimo, pero estamos hablando de una denuncia concreta contra el cardenal presentada por una ONG…

Eso es una barbaridad. El cardenal no puede ocultar hechos que desconocía, que sucedían antes de que sea sacerdote. No conoció las denuncias ni las recibió y tampoco le compete. Aquí hay que ser claros: la Iglesia no protege ningún acto de pedofilia ni conductas reprobables. El cardenal así lo dijo en una entrevista en octubre de 2013, señalando que toda denuncia de pedofilia vaya no solo al campo canónico, sino al penal común.

¿El Arzobispado reconoce que los hechos denunciados son graves?

El Arzobispado condena cualquier hecho como los que se han mencionado en la prensa. El cardenal ya ha dicho que quien abusa de un menor debe ser castigado con todo el peso de la ley. Aquí no hay ninguna conducta de encubrimiento ni de tapadera, ni lentitud ni inacción.

Fuente: Perú 21.

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